

Ahora, instalados en Deltebre, gozan de dos petauros, marsupiales parecidos a las ardillas voladoras, que son un encanto; también dos perritos de la pradera que ya están perfectamente socializados y simpáticos; una rana rara nocturna, gorda, fea; dos camaleones que lanzan sus lenguas en busca del alimento que les propone y que cambian de color según el humor; dos espectaculares pogonas, llamados también dragones barbudos, como dos lagartos grandes y ovíparos que ya han hecho varias puestas y dejado mucha descendencia; dos axolotl, tritones acuáticos muy raros con branquias externas que regeneran sus miembros muy fácilmente y que se alimentan vorazmente de proteínas y de los que sólo queda una reserva natural en un lago de Méjico, aunque en cautividad está muy extendido… Todo esto, más la perrita Xesca, de Marcela, que nos visita con frecuencia.

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