divendres, 31 d’octubre de 2014

Gatos pardos

Cae la tarde, acelerada, con la hora de menos,
oscurece a destiempo, gatos pardos…
El parque ocupa sus bancos, a pares,
la luna hace un amago de complicidad,
una brisa oportuna, un poco fría,
agiliza la placentera proximidad.
Se para el tiempo, es temprano…
te paso un cobijo con beso,
suave en principio, para que te sepa a poco,
y mires, con tus dulces suplicantes, mis avideces,
que sin nudo se deshacen placenteras…
Y la paz se hizo, y el sentido toma sentimiento
y aceleran los activos…
Caemos… con la tarde… en abrazo.

Allá donde nació la vida

Ya no hay flores ni verano,
y el arrozal vuelve a ser lago
donde se mira la luna y juegan las gaviotas.
El otoño se contempla exhausto,
con hojas en caída libre, sin control.
Los racimos son recuerdo, vino a sorbos,
y la vida, un tiempo en margen...
para otear los horizontes y los pasados.
Llega el invierno y pasa y deja blancos de nieve
que la brisa tímida transporta en fríos,
por entre las sienes plateadas del progreso.
Y uno se apea de los ritmos, y busca
por entre los buenos días de las otras estaciones,
mirando con nostalgia a la diosa primavera
…donde nació la vida.

Nadie os cree

Por entre las escaramuzas de un precipicio,
vuela el cóndor altivo en suficiencia…
Obcecando al desprestigio alicaído, presa fácil,
cuán ufano el orgullo otea el horizonte…
La suficiencia se reina y se otorga una fe y un sentido inexistente.
Cuántas veces las heces de lo opaco quieren que sea luz del mundo,
en un mundo donde la corrupción es el sistema habitual mayoritario,
y los corruptos principales, autores del invento,
se proclaman inventores de la transparencia.
Enemigos, parecéis aquel que tenía la mesa corrompida
y se enteraba al día siguiente por la prensa…
No hay diferencias, sólo una progresión para peor…

dijous, 30 d’octubre de 2014

Nos vemos

Profundo sentimiento que quema sin dolor…
Estás en mi, en sólida permanencia,
como una incandescencia en crudo invierno.
Te llevo, y quizá no lo sepas del todo,
te vivo en mi y te pienso en proyectos.
Te hablo en la paz de la noche, en penumbra,
en el preludio del sueño, en la cama inmensa,
en el paseo por los recuentos de las vivencias.
Me siento un marsupial que te cobija,
te cuida y te protege, te siento mía,
como formando parte de mi todo…
Un día te cuento, te saco y tomamos café,
y a lo mejor nos llevamos… bien.
Me sientes, te siento… nos sentimos… bien.

Ojos

Ojos que despiertas como el día, acelerados,
y observan ávidos los aconteceres manifiestos,
pupilas que, cual estrella fugaz, acuden…
por lo más recóndito de las emociones en celo.
Ojos, en otro tiempo claros,
que se enturbian de sabor penetrante
y se disuelven íntegros
cual azucarillo entre tibios de caricia…
Ojos, pantalla que guardas los espejos
e interiorizas las verdades del alma.
Semáforo abierto que da y quita paso,
que separa y recrea, pide y suplica,
niega y maldice, habla en silencios,
centelleantes voces explícitas y sinceras…
Ojos… me miráis, al menos…

Por el puerto

Barca que, sin motor te balanceas por las afueras del puerto
buscando lo sembrado, restando tiempo al sueño, propiciando otros…
Pescador de caña que te has hecho viejo y matas el gusanillo…
quizá el mismo que pones de cebo a los peces.
Puerto de Tarragona, hoy poco concurrido…
ni la rusa potenciando sus firmes redondeces,
aquellas deslizantes y altamente atractivas,
ni la niña de los misterios ni la fea eléctrica,
ni la señora del carrito con niño y perro…
Bien, los jubilados de buen ver, las catedrales…
bien conservadas en alcoholes etílicos moderados,
somos los únicos que ocupamos los llanos de costa.
Hoy, el mar está como agua en plato y el sol casi veranea…
Feliz aquel que huye del mundanal ruido… ya se sabe.
Unas gaviotas, un olorcillo yodado, un silencio, un pez que salta…
y un pensamiento… en el complemento que me llena…

dimecres, 29 d’octubre de 2014

¡Son niños!

Siempre celebro el griterío de los niños, su felicidad, pero hoy me han fastidiado la siesta, después de mi comida de "soltero" en el puerto… Y es que los agudos de sirenas infantiles, inagotables e inasequibles al desaliento (¿de qué me sonará a mi esta frase?), se perpetuaban hasta meterse por entre las suavidades de los sueños más exquisitos. Me paso un agua y lo cuento raudo… ¿Quién me ha visto a mi despotricando contra la espontaneidad infantil? Pido perdón… ya saben que quien no sea como un niño… no entrará en el reino de los ciegos… más perdón, quise decir "cielos"…

Un surtidor

Cuando los versos riman y consuenan,
con rima asonante en los pares,
es que los pares son de a dos.
Uno quiere a una, y la una a uno,
y en cada uno y una hay un todo,
lleno de nosotros, un campo sembrado
donde siempre amanecen los sueños,
donde los riegos fertilizan los acordes,
donde los deseos se acompasan y armonizan.
No, no soy un fan de los versos entre versos,
más bien del verso en el poeta…
incluso más mejor…
de la poesía en verso en el poema.
De todas formas, la belleza está en ti,
y puedes ser verso y poema,
arte y ansia, anhelo y deseo,
un surtidor floral del corazón…

Estoy de Rodríguez

Mi santa tiene refrigerio de canapé y castañas, y uno, blanco y libre y mayor de edad, después del tute de bici, con Arrabassada incluida y ducha altamente reparadora, está en condiciones de elegir una comida de soltero en solitario por alguno de estos santos lugares, con el mar cerca y sus viandas frescas y a punto. No suele pasar, rara vez, pero es una sensación de un estado de desubicación, que me recuerda mi longevo estado de soltería donde, alguna vez, también disfruté de perderme de incógnito por lo desconocido. Hoy no, seguramente iré a La Xarxa a comer pulpitos y unos pescaditos frescos. Uno, sin señora, se pierde por la inmensidad de los vacíos… y se encuentra… incompleto, un suponer…

Volcán

Más bien encontrado que perdido me vi,
por entre los mares de lava de tu volcán,
siempre en erupción de felices albricias…
Construí un andamio, inventé un atajo,
y llegué con gloria al amado cráter,
donde vi desparramarse, ufanos y de fiesta,
tus más recónditos logros y deseos.
Hermosa realidad de los placeres sinceros,
donde el teatro sólo sirve para plasmarla.
Siempre pensé que hasta las violetas
se preñan de jazmín, y nadie puede disimular
el aroma de sus esencias.
Triste cohete que no tiene mecha
y no cata la explosión del deseo,
pobre quien no prende fuego sin recato
y enciende el alma… de su amada.

dimarts, 28 d’octubre de 2014

Sense cabòries

Està com a mig ennuvolat i és possible que caiguin algunes gotes... si més no, la humitat està garantida i el ventet gelat assegurat. Així que... avui descanso de bici, i demà serà un altre dia. Toca escriptura matutina d'observació del barri per la finestra, baixar a esmorzar... potser em ve de gust alguna mena de truiteta. La premsa que ve farcida de virus anticatalà i ventilador engegat per escampar porqueria... per allò de què alguna cosa queda i, mentre, no parlem del que passa a casa seva, on cada teula que aixequen els hi surt un corrupte... "y yo sin enterarme", oi senyora Esperanza Aguirre? Potser un esportiu, però tampoc... després de la davallada del Barça. Així que esmorzar tranquil•lament i, després, caminar en pau i sense cabòries. Demà, bon temps i bici... us convido!

Le quedan vidas

La tristeza tiene de amiga a la luna
y, en sus penumbras,
vaga por los campos de soledad…
El niño mozo pasea su secreto a voces,
habla sólo con preguntas y respuestas,
y se atreve y osa, y calla y muere.
Los suspiros se escapan…
por donde entran las ideas
y es valiente y prudente, cobarde en fino.
Sueña con la misma luna que cobija amores,
por los campos llenos y las penumbras claras.
Tristeza que dueles donde te instalas, cruel,
sal de cualquier realidad y cabalga
allá donde la nada no molesta, ni llora.
La reflexión sienta al buen mozo,
se levanta, acude, vuela…
y, como en los juegos de niños,
repara en que le quedan varias vidas…

Crujidos

La plaza se pone firme… pasa la niña,
como la espada, anuncia su vivo reflejo,
unos ojos con sol, unos andares crujientes,
de brote verde en la selva aguada.
Madre mía, cómo vuelan sus rizos ondulantes,
qué cadencia firme en sus andares arte…
Conmoción ante el atractivo deleite natural…
Se plasma, casi sin malicia,
la contemplación de la belleza.
Miradas que murieron sus vuelos
y llevaron sus suspiros a la plaza.
Pasa la niña, se para el tiempo,
renace el centro y la diana hermosa.
Pronto, algún latido se le acerca
y un acorde se pronuncie y acelere los crujidos…

Un paseo contigo

El sendero es diminuto y tupido de hojas,
las perlas de rocío se deslizan suaves…
Vamos cogidos de la mano, de un dedo, de un roce,
de un amago de contacto eterno.
Al día le cuesta despertar, el suelo es plateado
y, en la cara, un conato de frío al rubor.
Se oye algún trino con hambre y algunos picos,
de bordes blanquecinos, se presencian…
en propiedad… sin timidez.
Huele a temprano y a humedad verde
y, aunque cuente que contigo no existe el espacio,
éste es el marco de una foto con verdad.
Un romero y una lavanda se apartan de los pinos,
el sendero se ensancha, el corazón también.
Vamos cogidos de la mano, de un dedo, de un roce…

dilluns, 27 d’octubre de 2014

Pequeñajo

Tuve un pueblo y un maestro,
amigos con los que salté
por los desagües y los riegos,
subí a los árboles a por fruta y nidos,
y jugué a indios buenos del Oeste,
y a pelota de trapo en la era pública.
He tirado piedras a no dar, he gritado,
he saltado entre ramas cual Tarzán…
Pequeñajo y avispado,
era invento y picardía,
era la sonrisa beatífica…
de la comprensión de los mayores
y la gracia de la tropa.
Tuve cómplices y amigos
y fui líder y piña, osado i discreto,
…un chico de pueblo.
Solía decir a mis alumnos…
"quien tenga la suerte de ser de pueblo",
habrá visto de muy cerca
todo esto que les cuento,
y darán fe que es verdad…

Te busqué, te encontré...

Por los grises oscuros de un cielo sin sol,
me vi errando por los vicios sin norte…
Te busqué por un mar de agujeros sin fondo,
allá por donde se penetra y se llega al infierno.
Tampoco estabas en los cercas cercados,
ni en los apartes de los aportes de malicia.
Te busqué por el alma del goloso penitente
y por los escrúpulos ausentes de cobardía.
Te busqué por la cresta del gallo y de la espuma,
por el ascensor averiado entre dos pisos
y por el bosque azotado de inviernos…
Sencillamente, no estabas en las afueras de nada,
sólo en mis adentros de siempre.
Reparé en ti… ¡estabas en mi!

Morir, nacer...

Hoy bailé un tango con el desconsuelo,
pisando cualquier atisbo de esperanza.
Me puse por montera los estéreos del desprecio,
y me bañé en el llanto de lagrimas sin sal.
Me mostré en un campo sin burladeros,
y todos vivieron relajados… sus flaquezas,
y esperé las piedras y recibí miserias.
Hoy canto por las otras músicas,
y bailo por la sinrazón y el desconcierto y la nube.
No veo nido en el nudo, ni árbol,
sólo estancia amorfa, poco de nada.
Hoy aparento un revivir i bailo…
celebro la muerte del deseo, el sin anhelo.
Mañana nazco y bailaré al propósito
con mis mejores cantos de sirena y esperanza…

diumenge, 26 d’octubre de 2014

Estic emprenyat

El Barça va perdre al Bernabeu, davant un Madrid més àgil y molt superior, sobretot físicament. Tot i que l'àrbitre, com sempre, ajuda al seu senyor, aquest cop, a la segona part, ens van passar per damunt, i la seva victòria és justa. No m'acaba de convèncer en Luís Enrique, tot un pura sang de jugador, però com a entrenador el veig verd, fins i tot amb les seves declaracions, on es fa el graciós, quan és molt més guapo sense entrar en el joc de la premsa. A "toro passat", jo hauria posat a Mathieu de central i a l'Alba (l'únic que corre com ells) de lateral. Mascherano i Rakitic, al mig del camp amb Xavi, que no aguanta els 90 minuts, i Iniesta, que gairebé tampoc, un a cada part. Busquets està molt baix, desconegut, Piqué està com a rovellat i Messi molt per sota del seu nivell. I nois... s'ha de córrer, si no et passen per sobre. De totes maneres, visca el Barça... sóc del Barça més que mai!

Sonríe

Aquella tarde de un nacer primaveral,
puso seria la sonrisa,
no quiso poner fácil la presa,
altivo el recato…
contemporanizó el hechizo y el afecto.
A mi que, como el intérprete de sueños,
me gustas cuando callas,
no me places de distante sin sonrisa.
Uno se acostumbró al lenguaje de tus ojos,
expresado en sonrisas espontáneas.
Se hace la estrecha, dicen ahora,
se hace valer, cuentan otros,
y yo, que siempre bebo de lo natural,
asumo tus estados siempre
que no sean mecanismos de defensa,
incluso en los espontáneos contradictorios… sonríe.

Tómate un respiro

Pobre poeta cuando calla el arpa
y el amor va muriendo en notas lejanas.
Poeta, que cantarás, entre silencios,
los suspiros, los vacíos, los impactos sin regreso.
Poeta, que te saldrás del poema en verso,
de la ilusión en luz y ansia compartida,
a la realidad de una ausencia servida
en oscuros de sombras sin cielo.
Poeta de lo trágico, sin ventana ni aire,
sin reflexión ni musa.
Poeta, que observas la desolación i el desorden,
alma en prisión que se quedó atrapada
entre los sueños de gloria y la nada.
Tómate un respiro, poeta, bébete una copa,
y fúmate, a sorbos con la copa, el futuro…

Un aroma de olas...

Me paseé, como dijo el poeta inspirado,
por el ronco gemido de las olas amigas.
Despacio, tranquilo, ligero, ufano…
me llegó una sal y una brisa de otoño,
y un aroma yodado y una paz,
y un recuerdo en delicado soplo,
y una voz que me acaricia el tímpano,
de aquel verano glorioso donde explotaron
las sinfonías de los bellos acordes.
Otra voz retumba desde la roca,
y en transporte de lágrima y suspiro,
me lleva a la nostalgia y al vacío.
Hoy me recreo entre los azules suaves.
En el mar se libraron las mejores batallas
y en la playa aún resuenan los tambores…

dissabte, 25 d’octubre de 2014

En arribar a casa

Sempre que arribo a casa, al Delta, a Deltebre, a la part on el poble s'acaba, prop de la finca del Maset i el Barracot, m'entra un pessigolleig a l'estómac que fa que les espatlles se m'arronsin i la ment obre les finestres de bat a bat... Aleshores, gaudeixo del millor espectacle, sempre en positiu, sempre des del cor: la meva àvia, tota saviesa natural; la meva mare, amb les seves cosidores; el meu pare, amb cara cansada i riallera; l'avi, caminant per la regadora de l'hort; la tieta, tallant a la carnisseria, i el seu marit al bar, lluitant com cal... i al padrí, fent de tot, i a la seva senyora acompanyant. En arribar a casa, tot un plaer, la pel•lícula del meu cor...

Un amor de lluvia

Una fina lluvia acaricia el campo,
la hierba come y se cubre de perlas,
las hojas se limpian y transpiran vida,
los caracoles dan señales y se presencian,
como saliendo de los sueños de un letargo.
Me place ver el chispear rutilante,
y activarse el río que sólo lo es a veces,
o aquel que se magnifica de grandeza,
placer de la respuesta del sendero del bosque,
o del camino que acompaña al río,
cañas y chopos y matorrales verdes,
aromas de bosque enaltecido en brote…
En el mar se endulzan las sales,
y nadie se enfada… llueve belleza.

Una barca, un tractor

Vi llegar la barca, era un poco tarde, parecía cargada. Llegó lenta y segura, acompañada de un sinfín de gaviotas que la esperaban con los picos abiertos, entonando bellos agudos de agradecimiento. Nada que ver, pero el espectáculo me ha hacho pensar en el Delta, donde los tractores con ruedas de hierro pisan los rastrojos de los arrozales, acompañados también por multitud de las aves propias del lugar. El espectáculo del revuelo de las aladas es magnífico en ambos casos, pero la diferencia estriba en la mayor variedad de aves que puedes observar en el Delta de l'Ebre.

Pasó el tiempo

Trepar, buscando la luz, no sólo del sol…
Arrastrarse, sólo para vencer obstáculos,
reptando hacia los tímidos reflejos de justicia.
Vivir de pie cuesta ante la corrupción del poder.
Retroceder, nunca, ni aunque sea para alimentar
el muelle y el empuje bravío…
que lleve a los entes libres a la libertad.
Razonar, convencer, despertar, callar…
pasó el tiempo, acabó el curso, larguísimo,
y acabó sin ciencia, corrupción y adiós.
Aquí y allá y en todos los cercas y los lejos.
Mientras, todos luchan por mantener el hocico
cerca del pastel de "todos",
y uno quiere ser libre, libre y neto,
y te miran… como si fueras idiota.

divendres, 24 d’octubre de 2014

Estaciones

Un pensamiento en el recuerdo gravado…
Te recuerdo cómo eras en verano,
un firme deslizante de colores ardientes,
musa de playa y de sueño de ventana abierta.
Y, en primavera, el brote flor seguro,
la regeneración, la vida en verso.
Y en otoño, la culminación de los proyectos,
la catedral, donde no caducan las esencias…
Y, en el invierno, cruel, que no perdona,
te pasó por alto, evitó retarte…
Y el tiempo, que proclama a los vientos,
cárceles y museos y vitrinas varias,
te persiste en el recuerdo como ejemplo,
mostrando el mejor pétalo de cada estación…

Aplaudo...

Lo fino, lo indolente, la caricia,
el desliz por lo tupido de mieles.
Lo lírico, siempre por los adentros,
aquel hilo de voz del trino del poeta
que, de ultratumba, arrecia los acordes.
Aquella suavidad que lima asperezas
y muestra precisos caminos de concordia.
Feliz aquel que, en ausencia de la estridencia,
capta la melodía y el acorde del suspiro
que le lleva al sueño de la coordinación.
Logro del latido suave del concierto
y el ritmo acompasado del dueto.
Acudo y aplaudo los campos de soledad,
donde hacen naturalidad
de la explosión de los fuegos…

El clásico

Hoy goleo hasta de rabona certera, desde fuera del área blanca y negra. Hay clásico, partido del siglo, dicen… para mi es alguna forma de lucha contra el poder establecido y donde los jueces no quitan ni ponen rey, pero siempre ayudan al mismo, aquel que es su señor de siempre. Lo tienen bien, han comprado lo mejor, no todo… lo que quedaba está en el Barça, pero juegan bien, han aprendido. Si ganamos seré feliz, si perdemos sacaré igualmente la bandera. Mi ventana es inequívoca y gloriosa… lucirá una bandera "blaugrana" y una "estelada", y...  a quien no le guste, que no me compre, él se lo pierde.

dijous, 23 d’octubre de 2014

Hielo

La frialdad, sutil a veces, degenera…
en océano polar, hielo y ausencia.
Rostro impertérrito de blancos sin sudor,
paralizado en abandono como coche sin motor,
gélida actitud imperturbable del nihilismo,
sin idea ni principio de ningún origen,
sin conducto, sin corriente ni auxilio, sólo pena…
El frío cala hondo, quizá nace interior,
y luego impregna y endurece las entrañas.
Entonces, te cierras y no abres, no estás,
te volaron los sentimientos por no ser,
no eres ni contemporalizador ni contemplativo,
menos razonable, sólo una nada…
impasible a cualquier ademán de existencia.
¡Pobre alma que mueres entre hielos!

El roce

Si la sala reserva del codiciado bar,
que acoge los idilios, hablara…
contaría que, una vez,
un roce de rodillas provocó un incendio,
de aquellos de rojo de pomelo en cara,
de muñeca de porcelana fina e ilustrada.
Mi mano cabalga la tuya
que en un suspiro se revuelve
y alcanza todo el contenido del afecto pleno.
Es un tiempo mágico, que lo pronuncia de eterno,
es todo un sí, donde las dudas se pronuncian
y se esparcen ante la feliz evidencia.
En la penumbra siempre ocurren desenlaces,
que la luz proclamará a logro gestado…

Ser o no ser

Bajar o no bajar, he aquí la duda…
Coger la bici y enfrentarse al viento,
de frente o, como mínimo, ladeado,
o quedarse en la paz del hogar,
dando una vuelta más por la cama
y, en la hora de más sol, salir,
despacio y por los atajos, hacia el bar.
Tentación para las dos opciones…
estoy vestido para bici,
pero observo la ventana y mi "estelada"
va de horizontal a vertical, el viento arrecia.
Bajo en plan osado… en todo caso,
doy una vuelta cercana y me regreso.
Ser o no ser… me voy, gané, un suponer.

Estados vitales

El optimismo transcurre por un pasillo sin fin,
y va dejando lastre, felicidad en porciones.
La decepción tiene un recorrido más corto,
y va dejando ceras deslizantes a raudales.
La prudencia se esconde en amago y sonrojo,
y va dejando pasos no vividos, sin retorno.
La malicia es una adquisición de la mediocridad,
que malvende hasta los indicios positivos.
El éxito es un conjuro del deseo y el esfuerzo,
la envidia le llama suerte y el orgullo lo bendice.
El odio, dicen antesala del amor, dicen,
una exaltación de los desafectos y la pobreza.
El amor es un compendio de sensaciones…
optimismo, decepción, prudencia,
malicia, éxito, envidia, odio…
El amor es todo eso… o más,
sin amor eres nada… o menos.

dimecres, 22 d’octubre de 2014

Deambular por el desierto

Desierto está el jardín, vacíos los accesos,
y en el fondo de su alma no hay voz que clame.
La casa se ha hecho grande de repente
y por las habitaciones nudo de nostalgias…
Desaparecen las ventanas, nadie tangible,
y hasta el bosque y el río pierden su encanto.
No importa el amanecer que, ilusionado,
decora el día de mejores perspectivas.
Pero es que, de más allá del horizonte,
no me llegan los ecos del lamento,
no sé de un existir con tu ausencia.
La gracia pierde la gracia natural,
la vida la sonrisa, y el alma cobijo…
Estar sin ti es deambular por el desierto,
donde habitan los más crueles vacíos…

El viento y la bici

Por la noche, el viento es caliente, sopla con ganas y provoca vuelos… de hojas, toldos y banderas, algún papel y alguna falda de la calle. Las terrazas se cierran y las ranas no croan, más bien se impone una retirada victoriosa. En el piso, medito la mañana con "bici", el viento es más suave y más frío. Fernando se marchó a buscar setas, Antonio y yo dudamos entre salir o no. Nos decidimos, y allí nos encontramos con otro amigo osado, y cual nave de Felipe II, nosotros sí vencimos los elementos… de faro a farito varias veces y, después, un saludo a La Xarxa y al puerto, y… a casa.

Alma de puerto

Ojos mirando al mar, suspiro de niña,
desde un pronunciado rocoso, en el puerto.
Hoy el viento arrecia y le llegan latidos de barca,
aquella donde faena su amor eterno.
Allá en los horizontes encontrados,
donde las olas se coronan de blancos,
te busco un habitáculo donde persistir
mientras dura la indulgencia tempestiva.
Una mano de sol, un respiro en descanso de Eolo,
una tarde más plácida, un ansia que te acerca…
y, de pronto, una barca con sus siglas
que se aproxima y se divisa milagrosa,
y un cielo alegre nos baila afinidades.
El puerto se ilumina, otro día, mañana más…

dimarts, 21 d’octubre de 2014

Llibre recomanat

És l'hora dels adéus?, d'en Xavier Sala i Martín... Aquest bon home és catedràtic d'Economia de la Universitat de Columbia de Nova York i professor visitant de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Amb una lectura fàcil i entenedora, ens parla del dret a la vida i a la llibertat, també del dret a la recerca de la felicitat. La demanda dels catalans per votar i decidir el seu futur sembla estranya en un món que no està acostumat a dibuixar fronteres amb la força dels vots. Però hi haurà un dia que votar per decidir fronteres serà normal, i quan ho sigui la gent mirarà enrere i pensarà que la situació del 2014 era anacrònica i indecent.

Amb un estil directe, clar i contundent, Sala i Martín ens fa una radiografia magistral de quina ha estat la situació econòmica i política dels darrers anys i de quin pot ser el futur de Catalunya. Totes les preguntes que ens fem sobre la possible independència queden més que contestades en aquestes págines. Un llibre imprescindible per a tots aquells que avui es pregunten si realment ha arribat l'hora dels adéus. M'ha agradat molt de llegir perquè, modestament, surten moltes de les meves expressions habituals, com ara el fill que marxa de casa o els 16.000 milions anuals que marxen i sense els quals no viurien tan bé. La injusta desproporció del que torna... Bé, el recomano, és un regal per a la intel•ligència...

Una loa

No hay nada más bello ni complaciente
que la feliz sonrisa de una lágrima…
Fue cuando vi que me veías, a tono,
fue cuando la ráfaga incesante
de mis más preciados anhelos
penetraban en el campo abonado del abrazo…
La felicidad por el logro, la correspondencia,
el éxito tras el esfuerzo y la constancia,
el amor tocando amor, uniendo amor…
La sensibilidad llora felicidad
y el estado es tan exultante y superior
que se desorbitan los ojos y te vuelan,
para reencontrarte en húmedo regreso…
Una loa… a la feliz sonrisa de una lágrima.

La muerte de los miedos

Indicios de esperanza, esperada,
encontré entre los resquicios de tu ofuscación,
cerrados los ojos como principio de fusión
en un desaparecer que te presenciaba…
Me sabían a gloria tus mejillas rojas,
tus espacios no encontrados, apenas,
ni por los campos de la prudencia inoportuna.
¡Qué costó salir de los armarios empotrados
y despreciar los delitos de la naturalidad!
El amor ya conlleva estados variados
de tracciones de avances y algún retroceso
y, en el incendio de las emociones,
un balbuceo, una lágrima con perla,
una ofuscación y, al final del proceso,
se certifica la afinidad y la muerte de los miedos…

dilluns, 20 d’octubre de 2014

Nuestra sonrisa vuela

A veces, toda comprensión llega en destellos,
de dardo fuego, amor para el amor…
A veces, los efectos luminosos permanentes
se paran para columpiarse en la sonrisa,
y después del vaivén de las caricias,
llegar a los habitáculos reserva del alma…
A veces, por nuestra jungla humana,
tenemos comportamientos alados
y volamos bello por las verdades…
y no hay razones razonables,
ni peligros inminentes circunflejos…
A veces, a muchos ni se nos ocurre
aterrizar por tanto asfalto desalmado
y, de la mano amada, nos vuela… la sonrisa,
sí, volamos con la sonrisa enaltecida.

De bares y gestiones

Me encanta el ambiente de los bares.. quizá porque mi tío Benjamín tuvo uno, que continuó después mi padrino "Rafelet de la Madrina" y, en ambos, mi padre les sacó el mejor rendimiento, por el tracto exquisito que daba a la gente y por la calidad de los cafés que con tanto mimo hacía.

Hoy me voy de servicios burocráticos de la república independiente de mi casa. Después de completarlos, he ido a almorzar, a un "almorzador" clásico, Bar Restaurante Piñol, donde lo tierno, crujiente y recién hecho, forma en barra un atractivo que un jubilado de buen comer, como yo, no puede por menos que hacerle los más placenteros honores. Pero, además, se observa un compendio de lúcidos expertos en todo, jubilados de peso… incluso intelectual, gente con trabajo, con traje y corbata, o con bata blanca de doctor o enfermera, alguno con gorra de capataz o chándal de empresa solvente…

Uno tiene buen oído y, sin querer queriendo, le llegan las observaciones de lo superfluo… nadie habla en profundidad, nadie se pone trágico ni pulula por las miserias de la actualidad. Están de patio, y hablan de fútbol y de caza, de setas o alguna comicidad intrascendente. Están en su bar… ¿prolongación de hogar? ¿Hogar? En todo caso, un remanso de paz…

Te llevé la cartera

Y un día madrugué y me vi por tus dominios.
La calle, simple y vacía, me hizo sentir intruso,
tu no… me bajé de la bici, te llevé la cartera.
Me interrogaste con los ojos como buscando,
cómica i risueña, entre lo obvio…
Andamos hablando de nada, andamos,
y el camino se hizo corto en el silencio.
En clase, dejé tu cartera en mi mesa, te sentaste,
nos sentamos, y alguna mirada furtiva,
allá por donde habitan las esperanzas
de algún esperanzado intrépido y tenaz,
te ruborizó en belleza a mi sonreír, en fino.
Llega el profesor y el fin de la magia…
Todo el mundo a su sitio, ametralla,
pero aún hubo tiempo para una languidez,
para una caída de ojos de complicidad y promesa…

diumenge, 19 d’octubre de 2014

Todo se transforma

La lágrima culmina salada y rauda,
en la comisura de un suspiro en boca…
La cera de una vela se desparrama
ante la intensidad de los fuegos del alma.
Un desprecio de ojos oblicuos
se diluye ante la indiferencia.
Una timidez se manifiesta lenta
entre el oleaje de los propósitos inmaduros.
Unas nubes se bordan las sombras
mientras las sirenas aún azulean sus encantos.
El fuego hace ceniza la rama en brasa,
cumpliendo los destinos del consumo.
Mientras, nos cuentan los doctos en ciencia,
que todo se transforma… en otra cosa.

Te veo llegar

Tras los cristales, no hay lluvia espesa,
se ven los cielos con sol abriendo el día,
te veo llegar con paso firme y decidido.
Mi contento se acelera,
no te espero en la puerta,
me disimulo y me invento un quehacer…
No suena el timbre, la llave cruje,
vuelo deshaciendo entuertos.
Te esperaba, olía, anhelaba, soñaba…
y no valen representaciones teatrales,
porque las realidades te delata.
Cuando la afinidad y el complemento
es aquel plus de luz de plenitud,
no valen los elementos
por muy traslúcidos que sean,
ni las abstracciones de la verdad…
Me basta con cerrar los ojos y… te veo llegar.

Paseo nocturno

Capté los ecos del recuerdo y vi el antes, donde habitaban mis vivencias… Fue un paseo nocturno, solo, pausado… Aquí vivían los padres de mi amigo Abel; delante, los comestibles de Laureano, con su característica voz melosa; cerca, la carnicería de "Verio", personaje con una cuerda de conversación interminable… también por allí, tenía una tienda, de variedades comestibles y otras cosas, un señor cojo, pero con una vitalidad que se hacía merecedor de la visita. Un todo de casas y vecinos que ya no están… Los tuve en la memoria, con placer agradable, y se me soltó alguna sonrisa agradecida. Fue un paseo nocturno, nostálgico, placentero.

Multiusos prácticos

La casa se llama "Barracoc", y allí se encuentra plácido el vecindario… matrimonios jóvenes con hijos pequeños, que deambulan como Pedro por su casa, mesas con ocupantes que hablan con tonos altos, que aquí suele ser habitual… Saludos, encuentros, alguna referencia futbolera o de caza, o de pregunta de si has acabado con el arroz y cómo ha ido a cosecha. Aquí venden pan, pastas típicas del lugar (coc, pastissets…) y todo aquello que tenemos por sano y bueno en el Delta. Puedes hacer reposo con periódico y cafetera, comprarte un pollo asado con patatas y salir del acogedor local con la comida hecha. El personal es agradable y a un paso de casa… así que cuando venimos, vamos y allí nos vemos con el barrio.

dissabte, 18 d’octubre de 2014

En el Delta

Los tractores arrastran ruedas de hierro
y pisan los arrozales recién segados.
El Delta huele a cieno y podredumbre…
a mi me gusta, forma parte del paisaje,
como los pájaros, ánades, gaviotas,
fochas, gallinas de agua, martinetes,
buscando pececillos y gusanos
en los yermos turbios
que la máquina remueve y renueva…
Otro día en el Delta, con Pere y Lucca,
a cual más sensación de plenitud…
mi hijo porque suena a verdad y luz,
y Lucca porque suena a premio,
a ternura, a aporte de sensibilidad…

Poetas y pintores

Voy entendiendo a los pintores sin verano,
aquellos que amarillean las verduras
y pintan cuero en los marrones de las hojas…
Me encanta como plasman la luz
en las decadencias de lo perenne,
en la frustración opaca de lo caduco…
Poeta de los otoños que escribes con pincel
y plasmas la belleza plateada,
y la pones de acorde y en paz con el paisaje.
Pintores y poetas, en el fondo,
os mueve la experiencia y el sosiego
en el contemplar del reposo del bosque,
la playa vacía de intrusos con crema
y el principio de los fríos y las lluvias…
Poeta, pinta de bellas palabras… al pintor del otoño.

La realización de las delicias

Desgarbada, como en construcción,
con indicios de un forcejeo interminable.
Una falda de alta cintura que llegaba al suelo,
como una línea quebrada de estampados.
Cola de caballo, a veces… otras, trenza,
y algún día de suerte, melena en bandolera.
Catarata de azabaches desordenados…
Era de un delgado esbelto y sano,
era una simetría en la desproporción,
como al revés de la canción,
donde quizá las partes no eran del todo agraciadas,
pero el conjunto era realmente exquisito…
como para enderezar el desgarbeo
y colaborar en la realización de las delicias…

Observsando mi pecera

Mi pecera de cien litros, regalo de mis alumnos, es como un bello silencio, ciertamente activo. En el fondo, hay restos de un barco que naufragó, con sus tesoros y sus bodegas repletas de esperanzas. Más allá, una ánfora muy parecida a las que vendía mi madre, o a las que mi abuela guardaba su reserva de "frito", tan rico y valioso. Una piedras revestidas de una especie de moho verde, colocadas de forma discontinua y de tal manera que los pececitos pueden esconderse por las grutas supuestamente naturales. Unas hierbas acuáticas, a modo de algas, sobre un fondo de pequeños cantos rodados de colores, forman un atractivo hogar por donde mis pequeños amigos, bien comidos y muy queridos, conviven con nosotros.

divendres, 17 d’octubre de 2014

Laúd con trovador

Un laúd en un campo de violetas
duerme en paz de olvido y sonrojo,
esperando al trovador que le abra el ojo
y lo ponga en solfa con notas prudencia
que no destemplen la frágil violeta…
Pero llega el mozo, con sombrero ladeado
y corazón ardiente, acelerado.
Busca la madreselva trepadora
y sus flores olorosas de fuego…
Del laúd brotan las notas andantes,
las violetas se retiran discretas,
se abren los cielos, se suben los árboles,
y el trovador canta su amor…
y hace de sus notas latidos, vuelos, suspiros…