dimarts, 19 de setembre de 2017

Recompensa

Llega un momento...
en el que se evaporan
las lágrimas del baúl de los vacíos.
Día nuevo, para renacer,
para recuperar las ganas...
de andar por los caminos,
conociendo ya alguna experiencia
a tener en cuenta…
Pareces nuevo, otro,
alguien que se lavó el alma
y le luce la cara de nobleza,
en espera de otra prueba...
para más castigo o gloria.
A veces se da la afinidad...
como una recompensa merecida.

Si quieres, callo...

Si quieres te cuento...
cómo cantan las calandrias,
cómo huelen las rosas rojas,
aquellas que parecen aterciopeladas,
cómo aromatizan los romeros,
cómo viajan los suspiros
por las nubes del amanecer,
cómo planean las golondrinas
por las calles de los pueblos,
con terrazas donde anidar.
Si quieres me callo...
y tú le pones el traje de gala...
a la imaginación,
y te lo cuentas a placer… y a la carta.

Insuperable

Hem dinat a Deltebre, amb el nostre fill Pere, al restaurant Gràcia, un seguit de picadetes: xapadillo d’anguila, anques de granota, ortigues arrebossades, pop a la gallega i navalles del Delta… per beure, un Llàgrimes de Tardor, i de postres una quallada amb mel. I per acabar, un cafè curt i concentrat… Insuperable, la companyia i el menjar típic del Delta.

dilluns, 18 de setembre de 2017

Aquellos tiempos

Vivía instalado en la esperanza,
en la ilusión de que el amanecer me hiciera caso
y acelerase la claridad que activa la vida,
y hacía mis montajes, y sufría en silencio...
cada ausencia, y celebraba como un poseso
el solo hecho de verte pasar, incluso alguna mirada,
algún gesto, algún indicio escurridizo en tus ojos,
me sonaban a música de tambores cercanos.
Siempre recuerdo aquellos tiempos...
en busca de la gloria, del todo o nada.

Sin fríos interiores

Y después de los veranos, los otoños,
más acordes conmigo...
aunque a mi lo que me gusta
es irme de excursión
allá por donde crecen los espárragos y
y viven los conejos, con el río cerca,
que se llena y se vacía,
a merced de las inclemencias del tiempo.
Un caracol de paseo por la humedad,
algún mosquito rezagado, manjar de rana.
Y después de los calores, los fríos,
sólo por fuera, solo por los descubiertos...
en los interiores no hay frío posible.

Donde los sueños duermen plácidos

Ríñanme el día que no viaje por las nubes,
que no sueñe despierto,
que no me detenga en los amarillos otoñales,
que no me interne en las decadencias invernales,
que no me recree en las playas y soles de agosto,
desde la sombra acogedora de un chiringuito cercano…
Y luego se alegran conmigo y viajamos juntos
por donde los oxígenos son puros...
y los sueños duermen plácidos.

diumenge, 17 de setembre de 2017

Los árboles y la lluvia

Me encantan los árboles,
sobretodo las encinas...
y los olivos centenarios.
Me place la lluvia...
porque siempre puedo imaginarme
que llueven gotas de ilusión,
pétalos de amor con esencias nobles
por los rocíos que embellecen
las hojas donde beben los gorriones.
Me conmueven los árboles y la lluvia,
se complementan, se necesitan,
me emocionan…

Mi vida contigo

Cual pompa de jabón, cual vuelo de hoja, cual gota de lluvia,
cual suspiro en alas de una mariposa emocionada,
cual alivio de un sí incondicional, cual total afinidad,
cual misterio aparente que no apaga la dulzura de unos ojos,
cual un renacer remontando a aquella primavera tan inolvidable,
cual amanecer... así es mi vida contigo, apasionante.

Sin fríos interiores

Y después de los veranos, los otoños, más acordes conmigo,
aunque a mi, lo que me gusta es irme de excursión
allá por donde crecen los espárragos, y viven los conejos,
con el río cerca, que se llena y se vacía...
a merced de las inclemencias del tiempo,
un caracol de paseo por la humedad,
algún mosquito rezagado, manjar de rana...
Y después de los calores, los fríos, sólo por fuera,
en los descubiertos, sin fríos interiores que ya no sienten...

La luna cómplice

Hoy la luna le ha pedido...
más ración de luz al sol.
Hoy la luna es aquel ojo de fiesta
que contempla su belleza en el mar,
y engalana el ambiente…
Hoy la luna acudirá a mi cita y será testigo,
junto a mis músicas habituales,
del vuelo emocionado...
de nuestras estimadas mariposas.
Hoy la luna, dejará de ser indiscreta
y será admirable y cómplice...