diumenge, 28 de maig de 2017

Bailar otra cosa

Igual el amor se mide
con la intensidad de un abrazo,
y te estrujo y te rompo los huesos
que tan bien cubiertos tienes.
Pero no, te llevo en volandas,
y te bailo pegado en consciencia,
y te huelo, y te siento, y escucho...
como lates al mismo compás.
Hueles a rosa fresca,
y de ti salen músicas...
que son las mías, y vamos por libre,
la orquesta complementa,
pero nosotros bailamos otra cosa…

Amar en porciones

No, no estoy loco, de momento,
sólo he puesto música a mis silencios.
Parece que ella va diciendo... sí,
y lo hace en porciones progresivas,
y yo voy poniendo palabras a mis suspiros.
Y me desvisto y gesticulo, y el espejo llora de risas,
y, si salgo, me visto de luces impactando colores,
sobretodo en la cara, que cobró vida y dio calma...
a unos ojos que volaban sin cesar por los inciertos.
No, no estoy loco de atar… de momento.

Planear amor a ras de suelo

Pensando en ti puedo construir castillos en el aire,
sin complejos de competir...
con las edificantes bellezas de las nubes.
Y ya en el amanecer, pisando suelo,
y a la luz del sol de tus ojos,
bajar del aire los más preciados sueños,
y hacer del nido arte, en un ambiente inmaculado natural,
de bosque libre, sin asfalto ni negligencia humana.
Pensando en ti, me aparcó del vuelo de la inconsciencia,
y me detengo para gozar mis alegrías.
Mientras, unas golondrinas son también felices,
planeando su amor a ras de suelo…

dissabte, 27 de maig de 2017

Contigo soy todo

Y en verte, conocerte,
conocerte es amarte.
Y entonces me erigí...
en constructor de sueños.
Y me iba andando por los sitios,
con talante inequívoco,
la frente alta y decidida,
la fuerza a punto...
y en su punto álgido.
Y siempre contigo,
no se resistía ninguna puerta,
por cerrada que estuviese.
Y es que contigo...
soy imparable,
bebiendo vida y paz.

Vuelos celestiales

Preciosa, como un ave del paraíso,
me refiero a la flor, no a los ángeles,
que posiblemente también los haya,
así de hermosos, interesante,
como todo aquello que te interesa,
y en este caso más, inmensa,
con aquella grandeza que tienen
las almas sin fronteras y sin límites,
encantadora, con aquella magia...
que de su chistera sólo saca rosas con aroma,
y pétalos en vuelo, que nunca son conejos.
La mujer de mis sueños
acabó los adjetivos racionales,
y en verla de cerca...
comenzaron los vuelos celestiales.

El pétalo vuela en fiesta

Me molesta lo inoportuno de las circunstancias,
la lluvia que no toca, el amanecer que no llega,
la tarde que no termina,
la nieve que olvidó su romanticismo...
y sólo hiela los corazones fríos.
Los vientos huracanados que arrancaron de cuajo
las hojas más tiernas del rosal,
cuando en realidad, con una brisa suave,
las hojas se quedan, florecen los rosales,
y en todo caso, algún pétalo vuela en fiesta...
al paso de la más bella niña del lugar.

divendres, 26 de maig de 2017

Pianos mecánicos

Un bar que se interna en la roca… es viejo, el bar, la roca,
y el viejo del piano que teclea canciones de siempre.
Un espontáneo recita versos, pareados sin sentido,
con mucha rima y poca poesía,
pero él se siente protagonista del momento,
le hacen un mutis que ha provocado su emoción… y calla.
Se huele a ron quemado y a tabaco de pipa.
Cadaqués, años ochenta...
por la calle los pianos eran mecánicos.

Luego... el verano

Háblame de surtidores naturales de agua fresca,
en un bosque agradecido, de los brotes tiernos de la menta,
de las rosas que, pese a todo, aún huelen a rosa…
Háblame de primaveras de mayo y de la lluvia fina
que riega que alimenta…
Háblame de las mañanas, las mejores del año,
para dormir y soñar en felices despertares con amor al sol.
Si quieres, hablamos a la vez, mientras contemplamos
las corrientes aguas de un río que besa nuestros pies,
luego el verano, el agua, la del mar,
nos acariciará del todo, con su abrazo habitual...

Me voy a otra parte

Medio cejijunta, casi cabizbaja,
como dijo el poeta, así, sola,
triste y compungida,
vacía y en llanto inconsolable,
de amargura total,
deambula mi decepción.
Soy un vencido, contemplando...
la muerte de sus ilusiones,
la extinción de todos sus proyectos,
estrellados cual castillos en el aire
y a merced del nefasto temporal.
Soy el otro, el que sobra,
el que estorba, el que hace multitud,
y es por eso que me voy, con mis penas,
que no con mi música, a otra parte,
por el camino triste del olvido...

dijous, 25 de maig de 2017

Llorar, reir...

Para llorar ya están los abismos
donde viven los vacíos y las indiferencias,
a mi buscadme en el jardín natural
de un bosque con vistas al mar,
donde abundan los rosales de rosas blancas,
ofreciendo los aromas que se confunden
con las musas del poeta enamorado del amor.
Y si hay que llorar que sea de gozo,
y en el mismo jardín donde reina la alegría y la concordia.
Y si hay que reír, que nuestras risas se confundan en el bosque,
con los pájaros cantores en cortejo perpetuo…