dijous, 31 de març de 2016

Palomas, cual mariposas...

En el jardín vertical, las palomas ronronean como Pedro por su casa… lo han convertido en sus aposentos preferidos, y allí cortejan y anidan y son felices. Las palomas, pese a lo insanas e inoportunas de muchas veces, siempre me han caído bien, ellas acuden al pan de los jubilados y agradecen con su proximidad, a flor de piel, el cariño de abuelos y niños que aman la vida natural. Palomas... ellas viven en la Rambla, al final del río, en el jardín vertical, ellas viven en mi alma, cerca de las mariposas azules…

Explícito, único, plácido...

Una afinidad en continente y contenido,
un ambiente propicio al desliz consentido,
una afabilidad, un resquicio de orgullo de propiedad,
sin caciquismo ni derrotero de látigo,
un sello de corduras en los delirios de las suertes,
que sacaron pleno a los totales de los deseos anhelantes.
Un suspiro precansino que alivia y baila entre las flores
que hacen de los buenos propósitos...
un algo explícito, único, plácido, exquisito.

Una primavera que llega

A la humillación siempre le asoman
unas lágrimas de dignidad
y un atisbo de orgullo, para desandar...
por las profundidades del abismo,
donde habita el norte del mal,
más allá del desprecio
...que es la indiferencia.
Dignidad, orgullo, acción,
reacción, bonitas palabras,
como lo son la prudencia,
la comprensión, el respeto,
la verdad, los sentimientos,
la razón y sinrazón del amor.
Siempre hay un más allá del horizonte...
y en el mundo, dicen,
acaba en otro mundo, que no acaba.
Y siempre hay una esperanza
que aún no ha muerto...
y una primavera que llega rauda.

dimecres, 30 de març de 2016

Otro barco, en otro mar...

En el naufragio se oía la voz plañidera,
impregnada de ciertos de alma,
de una mujer que lloraba el olvido...
de lo que pensaba era eterno.
Cuantas veces la desolación es una voz
que clama en el desierto de la inconsciencia,
y llora sola, sin saber a ciencia cierta,
el valor real de cada lágrima.
Quizá el naufragio sea una solución,
un principio de vida, en otra barca, otro mar…

Hablar, escuchar, pasear...

Me gusta pasear por el sendero de madera, que hay delante del jardín vertical. En un extremo, paradas, cuatro personas hablan, más bien una, las otras asienten. Prosigo… doy la vuelta, y la susodicha, continua declamando, adoctrinando casi… Y yo recuerdo cuando les hablaba a mis alumnos de las mariquitas, que son carnívoras, o de cómo desencajaban sus mandíbulas las serpientes, que parecía imposible. Me encanta la gente que habla en propiedad y conocimientos, y también la que sabe escuchar con dignidad y buena predisposición para aprender...

Tu sonrisa virgen

La mar de vida y gloria en tu sonrisa matutina,
natural como aquella agua que brota de una roca,
que agotó los tiempos y da vida a las vidas,
hasta el riego de su profundidad original.
Siempre llegas y abres mi alma entera...
al amanecer de los sentires,
para escuchar los cantares de las musas,
que, con el sol, deslumbran mis ansias de ti.
La mar de vida y gloria... en tu sonrisa virgen, matutina.

dimarts, 29 de març de 2016

Por ti, en ti, cerca de ti...

Cerca de ti, fuente que calma...
toda sed de resecados interiores,
descubrí la rendición de los despropósitos,
y dejé de buscar nuevas montañas
con sus atractivos acantilados sugestivos.
En ti vi el placer de todos los peligros,
el riesgo extremo donde se supone...
al final está la gloria total, definitiva.
Por ti me instalé en la cumbre, o en el pozo,
allá donde nace o muere la luz,
porque tú, alguna vez, también duermes,
y cierras las luces de mi vida errante.

Paz amigos

La mar en calma, Eolo tranquilo, el paseo plácido, el sol abriendo paso entre una neblina grácil. El parque infantil, concurrido, no lo entiendo mucho... es horario escolar. La gente mayor pasea perros... la gente mayor pasea los años y a sus perros por la mar en calma y el cielo de azul claro, blanquecino como las melenas de un anciano que se resiste ante la proximidad de sus ocasos y de sus acosos. De repente, una calma, el sol se va de vacaciones por el cielo y, en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad, y a las mujeres... ¡también!

Te amo intenso...

Colecciono sonrisas de colores,
escapadas de tus primaveras verdes,
de tus atardeceres rojos,
de tus veranos temblorosos,
de tus inviernos que acumulan suspiros,
de tus otoños ricos en experiencias únicas,
que dan detalle puntual
de una existencia rica en flores.
Te miro, y no me canso, y te veo,
visión de tiempos, proclama de estaciones,
calma de los tiempos y de los espacios,
te veo, y me regalo colección de sonrisas,
...y te amo intenso.

dilluns, 28 de març de 2016

Remansos de paz

Buscaré en un mar de dudas, un río de silencios,
un canal de incógnitas, prestas a activarse,
y un lago de esperanzas muertas, a regenerar.
Y el mar, que todo lo mece con su vaivén prodigioso,
hará sus intentos mágicos, para desdudar, resolver...
y alimentar todos los signos positivos de las esperanzas.
Y yo seré el viento que alimenta los principios honestos,
y les da el toque justo a las olas, que se llevan los malos augurios,
y hacen de los ríos, del mar, canales y lagos,
auténticos remansos de paz interior…

Luz, más luz...

Hace día de mirar por la ventana
y ver que no pasa nadie,
un ligero viento, frío, húmedo,
acompaña una lluvia monótona, cansina.
En mi mente se activa la idea de animar el paisaje,
te veo llegar debajo de un paraguas,
con bolso y cartera, ordenador portátil,
y tu cara, siempre en un inicio de sonrisa,
que endulza las llegadas primavera…
Se abre la puerta, se cierran las ventanas,
y la luz es más luz, seguramente...
aquella que buscaba Goethe, con insistencia.

Estaría bien

Pese a la lluvia, suave pero continua, he paseado por el jardín vertical y me ha sorprendido un cartel, porque es fantásticamente utópico, a ver si me acuerdo: “Envolver la ciudad de verde es posible. Una ciudad fértil. Que nuestros hijos y nuestros nietos, puedan ver una Tarragona como un bosque, donde las casas crezcan como árboles”. Estaría bien que el jardín también fuera horizontal, y nos invadiera un constante perfume de verdes primaverales generosos y auténticos…

diumenge, 27 de març de 2016

Los buenos amigos

Vi pasar una ráfaga de felicidad,
los contemplaba con una cierta ilusión,
eran mis amigos…
Se van a la plaza, se dan besos,
se abrazan, ríen, corren, dicen tonterías,
están como mirando siempre a otra parte…
Viven aquel tiempo sin nombre serio
que pasa en un soplo de aliento,
conjuro de anhelos en vuelo…
Ellos se bebían a vasos llenos,
y nosotros, los buenos amigos,
celebrábamos su felicidad extrema…

Sonreír

Sonreír es fácil, parece... seguro.
La vida no lo es tanto,
pero hay que poner...
buena cara a los tiempos,
y poner el rictus del payaso poeta,
y gritarle a las circunstancias
que la sonrisa mejora los efectos
del maltrato de la vida,
e incluso de las templanzas benefactoras.
Sonreír es fácil, aunque...
no siempre conlleva verdad.

Como queríamos los dos

Te quiero y me da miedo,
quizá porque no sepa,
te quiero y temo no estar
a la altura de tus miras.
Pero, al mismo tiempo,
confío en la verdad suprema
del amor que se proclama,
sincero y noble,
en ciertos de alma
y cuerpo totales.
Te quiero y me acicalo
para que captes, tal cual,
directo a mis fieles directos,
sin preámbulos ni protocolos,
en alma y cuerpo,
como tu querías,
como yo quería…

dissabte, 26 de març de 2016

Mis respetos a todo el mundo

Siempre he tenido un gran respeto por las religiones en general y por la Católica en particular, y así como no estoy de acuerdo con las cruzadas al servicio de la cruz, o los poderes temporales de la Iglesia, doy fe de que existió un padre Damián que dio su vida por los leprosos y una madre Teresa de Calcuta que fue todo un ejemplo de entrega y amor. Estos días me pidieron que dijera “Amén” a una cadena de oración por la salud de un buen amigo, y dije que sí, desde el respeto a todo el mundo, desde aquellos que piensan que la fe mueve montañas, a aquellos que opinan que todo es un montaje de vividores…

Pude vivirte

Resucité de entre los vivos,
y estuve más vivo entre los vivos,
y entré en tu abrazo y acaricié tu sonrisa,
y me columpié en tu discreta amenidad.
Y ya de la mano, vivos entre los vivos,
emprendimos los vuelos raseados,
con tendencia a las alturas,
donde no son posibles los olvidos
y reinan los besos inmaduros,
y los consensos amorosos...
se firman en contrato indefinido.
Por ti, resucité entre los vivos...
...y pude vivirte.

Una lluvia de luciérnagas

No te escondas por favor,
tampoco permitas que te escondan.
Tu luz, tu sencillez, tu ternura,
tu belleza primaria, original,
también la interior, sobretodo,
son patrimonio de la humanidad.
Tu eres el patrón que ha de salir...
del museo de las puertas blindadas,
para estar al servicio del arte en general
y del arte de amar en particular…
Tu puedes amanecer como los buenos días
y atardecer como las puestas de sol,
que son un ensueño de tenue color,
y por las noches salir con la luna
y provocar una lluvia de luciérnagas…

divendres, 25 de març de 2016

Nos vimos y siguió la fiesta...

Te encontré en el maizal de la vida,
rebosante de felicidad a lágrima viva,
reías hasta llorar y volabas más que andar,
y de tus ojos se desprendía esa luz de las orquídeas,
que renacen al primer resquicio de sol invernal.
Te vi como una rosa blanca, luciendo gotitas de rocío,
que con los rayos del sol, hacían aparecer engalanados,
todos los mejores colores del arco iris.
Te encontré, te vi, nos vimos, y siguió la fiesta,
sonó un saxo... y mejoraron los cielos.

Era una alimaña

Debió nacer como consecuencia de una noche de malicias y de excesos alcohólicos. Era todo un sádico, y se le veía disfrutar del mal uso de de su poder... Era todo un cacique, de rezo público y comunión diaria, pero al salir de los templos, deshacía sus supuestas bondades y acudía para ver como se apretaban las clavijas a sus esclavos. Se le veía sonreír ante el dolor ajeno y se alimentaba de maldad y represión. Era una alimaña.

Admirables, únics...

Nit fosca com una gola de llop, la gent es trobava al pas de la barca per anar a treballar a l’illa de Buda, o al mas de “Dellà”, con deia la meva àvia. Regnava con una mena d’alegria, i es feien bromes i acudits, tot i que gairebé no es podien veure, i només es reconeixien per la veu. Després, a treballar de sol a sol, estacats al fang, esllomats, i amb aigua fins als genolls. Infrahumà... gent del Delta, admirables, treballadors, únics.

dijous, 24 de març de 2016

Y el verano seguía

Ella se marchó cuando todavía no había terminado el verano,
y, en aquel pueblo, no volvieron ni las golondrinas más fieles.
Se instaló el desierto, aquello era el vacío de los llenos,
un pueblo sin luz, sin jardín ni flores... ni en maceta.
Comprendí la diferencia con que se observan los elementos inanimados,
no estaba y punto, no había nada, ni nadie, nada era nadie, y yo tampoco.
Me marché... y el verano seguía, como un espejo
donde no todos se veían, opaco, nadie.

Y, de repente, estalló la paz

Y las aguas volvieron a su cauce,
y se calmó la tempestad,
y el viento dejó de arrastrar...
entrometer, perjudicar, destruir.
El sol dejó de salir por las noches,
indiscreto, mordaz, y las piedras de hielo,
caídas del cielo como armas de destrucción,
fueron finas lluvias de sueños fértiles,
que generaron las mejores primaveras
en el alma joven, con edad de dar y merecer.
El infierno dejó de quemar,
y los guisados otoñales se hacían...
con fuegos interiores de verdades.

Primaveras invadiéndolo todo

La niña tenía un aire a la madre,
y yo veía a la madre niña,
y a la niña... madre,
por el gracejo y la empatía,
y el acorde de todos los supuestos
en la exposición de gracias.
El abuelo tenía un tinte del nieto,
y el nieto, un viento limpiador...
de ciencias de abuelo, avispado.
Y los otoños de la vida tienen aspectos
de primaveras camufladas,
que se instalan en la confusión
para deshacer el despropósito de los entuertos.
Madre con aires de niña,
abuelo con tintes de nieto,
y primaveras, muy pretenciosas,
invadiéndolo todo... y más.

dimecres, 23 de març de 2016

Las barcas del Serrallo

Las barcas del Serrallo anuncian su llegada, son sonidos de alegría. Son las cuatro de la tarde, y a alguna madre y a alguna esposa, siempre pendientes del mar, el corazón les dará un vuelco, y latirán con música pareja de bienvenida. El puerto aumenta su bullicio, se oyen ruidos de carretillas y gritos de pescadores... los pescadores siempre gritan, parece que hablan desde el mar, y ríen, siempre llevan el contento del regreso, con la sudada pesca del sustento. Me gusta ver llegar las barcas, y las alegrías, al menos aparentes, por cuanto acontece…

Nuestra nube azul

Un día, una nube azul me lanzó su trenza de oro,
y desde entonces vamos vagando por los cielos,
cerca de las glorias, donde habitan los suspiros con sonrisa.
Volamos con la libertad de nuestras manos entrelazadas,
y, ya fuera de la nube que nos llevó precisa,
vamos atravesando los cirros y los nimbos,
y sesteamos por las galaxias,
y hacemos carreras con los cometas...
hasta que nos paramos, en un cráter de la luna,
y previo beso, volvemos a la nube azul,
que es nuestro paraíso, más encontrado que perdido…

Una realidad de sueño

Es un atardecer plácido,
con el trabajo hecho,
el deber cumplido,
los sueños alcanzados,
todo lo posible imaginado,
en una realidad de suelo,
un suelo mágico de razón…
Parece que llega la noche, sensible,
como un fenómeno natural,
como una continuidad...
donde la paz del espíritu se recrea...
libre de cargas.
Con los deberes hechos,
el deber cumplido,
los sueños alcanzados…

dimarts, 22 de març de 2016

Ella es única

En la estación, los trenes van llegando, más o menos puntuales. Siempre reparo en las chicas, como hacíamos de mozos, y las puntuó de siete a diez… A veces pienso en un libro, El Perfume creo que se llama, que uno quiso hacerse la mujer ideal, juntando partes de diferentes muchachas, un monstruo, por supuesto, pero yo sí he pensado, sin matar a nadie, claro, que a un pensamiento noble le corresponde una sonrisa cómplice, a unos ojos de clara intensidad, les iría bien una melena ondulada como un agua limpia saliendo de una gruta sagrada. Buscar unas partes, de cuya composición saliera una Teresa, sería impensable, ella es única…

Mi reina consorte

Ella tiene ángel, ángel y sonrisa,
y un sol aparte del astro rey,
ella es la reina de los astros y las luces.
Ella tiene aquel complementario
que conforma los todos más exquisitos,
ella, cómo se lo podría decir,
es centro de todas las gracias,
y acapara la excelencia...
de los colores del espectro.
Y tiene donaire y gracejo,
y luz de fuego para ver y encender
y dejar perpetuas las incandescencia.
Ella, amigos míos, tiene ángel y sonrisa,
y es la reina de los astros…
Es mi reina consorte, aquella estrella...
que ilumina en propiedad, única.

Vagar por los espacios siderales

Y quiso saber por qué lloran las flores,
y por qué los cielos se empobrecen...
con nubes que alimentan las cumbres borrascosas,
por qué el sol se hace resquicios de penumbra
y la brisa es viento huracanado sin control.
Quiso saber la razón del estrepitoso fracaso
de los despropósitos imposibles, vencidos,
quiso, quiso tantas cosas, que se olvidó de reparar,
reconocer, albergar, tomar conciencia...
de la, posiblemente sin razón, profunda pena
de una alma sumida en la indiferencia
y vagando, impertérrita, por los espacios siderales lejanos…

dilluns, 21 de març de 2016

Te beso la sonrissa

Te propongo un viaje en moto,
mejor por los arenales del Delta...
que por el desierto de los Monegros.
Aún así, no importa mucho el lugar,
sólo llevarte pegada en delicioso abrazo,
compartiendo silencios y paisajes…
Prometo no acelerar demasiado,
para que el ruido estridente de la máquina,
no rompa el encanto de nuestro mágico momento.
Ponte un tejano y un pañuelo volador,
tráete tu sonrisa de reserva
y, allá por una duna, me paro,
y, ya sin cascos, te beso la sonrisa...
y actúan las mariposas.

Hogar perfecto

A veces sueño con una casa en la montaña,
con un buen balcón con verja de hierro,
por donde mirar al río que baja apresurado
por una pendiente entre rocas y piedras.
Una casa con perro, ovejas y un caballo...
y unos patos que, medio salvajes,
conviven a sus anchas merodeando el río.
Mi casa tendría, por supuesto, una gran chimenea,
para que el fuego de leña seca,
sacara sus humos a las nubes, sin problemas.
Mi casa, hogar perfecto, con todos los míos, claro,
gente del campo y de cuchara, gente sana, vosotros…

Hay estrella nueva

Aparece sublime con su aura de reflejos de excelencia,
y los mundos enloquecen en busca de proximidad.
Su cuerpo colecciona miradas y su voz...
de graves suaves y tibios agudos, acaricia los oídos circundantes.
Su mente, un torrente original que mana inteligencias varias,
hace de la expectación toda una realidad...
de los prodigios más naturales e incluso racionales.
En el firmamento ha nacido una estrella y, en la tierra, hay más luz.

diumenge, 20 de març de 2016

Te amaré sin discreción

Cual caballo de Atila,
pisaré las malas hierbas
que osan envilecer tus cercanías,
y arrancaré de cuajo todas las semillas
que pretendan husmear...
tus interiores míos.
Y luego, buscaré los laureles,
que glorifiquen tu corona.
Y una vez liberada y proclamada...
reina de los espacios protegidos,
te amaré sin discreción
entre la maleza tierna,
que dejará de ser maleza,
por la gracia de tu proximidad,
radiante y exquisita...

Amar a la vida

De pronto, reparas en que estás enamorado de la vida,
y en lugar de andar, vas planeando en vuelo fácil, plácido.
Y vas amando los aromas que se escapan de los bosques,
surcados de jardines de primavera…
Y paseas la sonrisa festiva, que es el producto...
de la satisfacción de los propósitos afines.
De repente te das cuenta que eres feliz,
porque has aprendido a decir que sí a la vida,
pese a que demasiadas veces te pone a prueba, 
...innecesariamente.

Al vaivén del tren

Se subió al tren...
y se acabaron las prisas,
medio duerme, casi lee,
mira un poco por la ventana
donde empieza a ver el mar.
Casi escribe una despedida...
que no pudo hacer, o no quiso,
casi sueña en el futuro,
siempre incierto, pero anhelante,
y, según parece, abierto de brazos.
Medio canta y le baila a la ilusión,
casi llora por los secretos...
que dejó por abrir.
Se relaja, o no, y cabalga...
al vaivén del tren,
que parece seguro de su destino,
inequívoco, lleno, feliz…

dissabte, 19 de març de 2016

¿Gustan?

El patio andaluz está decorado con ruedas de carro y macetas por todas partes, de todos los tamaños, y colocadas formando caminos entre las mesas. Si levantas la vista, te da la impresión que estás en un jardín vertical, decorado con buen gusto. Los pajaritos anidan por las ramificadas paredes y se muestran sin pudores por debajo de las sillas y, si te apuras, te suben al pie sin miedo. Nos sentamos y por supuesto que pedimos Salmorejo y, como no, rabo de toro Cordobés. ¿Gustan? Lástima que no tenían un Priorat…

Captar los momentos

Diría que las personas, las flores, incluso las montañas y el mar, tienen su momento de esplendor más bello y, a mi, me gustaría pintar, fotografiar, relatar, contemplar, admirar, captar... en una palabra, toda la belleza, cuando ésta alcanza su máximo umbral de sensación. ¿Se imaginan un capullo a punto de mostrarse en plenitud, la cara pícara de un adolescente con grano poco oportuno en la comisura del labio superior, un río salido de madre, víctima de un deshielo, o un mar pidiendo surfistas, a base de olas realmente generosas? Captar los momentos... no lo duden, todo tiene su momento, diría...

El mar de tus pupilas

Estoy en pleno éxtasis, voy entre luces,
mostrando las felicidades implícitas
en las que me sumió la consideración...
de tu sonrisa preferida, entre tus mejores otras.
Me guardé tus ojos...
allá en el departamento top del corazón,
y ahora, cuando alguna sesión de oscuros...
me visita inoportuna y maliciosa,
les abro la puerta de par en par,
y, cual surtidor de una fuente de estrellas,
deliciosamente caprichosas,
iluminan los pasos de mis días,
haciendo de mi vida la realización...
con la que sueñan los poetas de ojos cariñosos,
mirando el mar en tus pupilas
que se adivina en cada parpadeo…

divendres, 18 de març de 2016

Nos lo dimos...

Me gustaría vivirte lentamente como una ilusión en paz,
como una esperanza que se cansó de esperar,
y llegó a tiempo y para quedarse complacida.
Me encantaría volver de la isla de mis sueños
para estar contigo en la jungla humana de cada día,
y transitar de la mano por entre los espesos verdes
de la preciada vida mortal.
Andar sin prisa, como con objetivos cumplidos,
porque sí, porque se dio y nos lo dimos, y san quisimos…

Aquellos maravillosos azabache

Fue un día en que los vientos propicios,
los hados generosos
y los beneplácitos más exquisitos,
se escaparon del terrón de las esencias.
Fue un buen acuerdo,
una noche sin luna ni nubes,
donde el cielo se poblaba
de espectaculares estrellas,
y se hacía día y sol…
Fue como un compendio de satisfacciones,
musicalmente acompasadas,
a ritmo de la suavidad de los delirios.
Aquella vez que hablaron tus ojos,
y se hizo el silencio de los ruidos,
y pude oír la expresión serena
de aquellas maravillas azabache,
que llenaron mi alma...
siempre sedienta de ti, incrédula, cierta.

Tarragona, part alta

Toca asfalt, Tarragona, part alta… He pujar per la Rambla Vella, fins la Via de l’Imperi Romà, Camp de Mart, Muralles i Portal del Roser, Plaça del Pallol i Baixada del Roser amunt, Carrer de la Guitarra, encara més amunt i amb els bessons queixant-se, fins la Plaça del Palau, darrera de la Catedral i el Museu Diocesà. He passat per davant del Palau Arquebisbal i l’Arxiu Històric, una mica més enllà, l’Església de l’Ensenyança, tot per la part darrera de la Catedral. He baixat pel darrera de l’Arc de Sant Llorenç, fins la Plaça de l’Església, i ja enfilant cap el Portal de Sant Antoni i el Passeig del mateix nom fins l’estació, el port i cap a casa, cansat i molt feliç... com un anís.

dijous, 17 de març de 2016

Ricos...

En el bar, los ricos tenían su mesa, reservada,
con poco disimulo, hasta tenían sillas nominadas,
y juegos apartados para tal menester.
En la peluquería, sus señoras, clientes habituales,
siempre tenían trato preferente, de cliente fijo y rico.
En el baile, sus hijos, eran un mundo aparte,
era un cortejo de círculo reducido, cerrado,
solo rico con rica, los demás abstenerse...
llevaban escrito en sus frentes altivas.
Ricos, a veces tan pobres que sólo tienen dinero...
¡Pobres ricos!

Cantos a mi Teresa

Cuando sea mayor, como aquellos señores, que siempre me parecen más mayores que yo, me gustaría ser un poeta que ha mejorado su técnica... y mediré versos, y me meteré con los pareados y los cuartetos, incluso con los sonetos y las rimas asonantes etc, etc, pero de momento, y mientras me llega el arrabal de senectud, seguiré escribiendo, mis pequeños relatos, con pretensión de poema, a veces, y otras como recuerdo y homenaje a mi Delta del Ebro, a mi vida de profesor, a mi querida Tarragona… y, por supuesto, a Teresa, que es mi musa y siempre tendrá mis cantos a sus encantos naturales y belleza interior…

Hace viento

El viento ya no levanta faldas, no hay faldas los días de viento. Pero es posible que te entre en los ojos algún resto del polvo que arrastraron las hojas muertas del otoño cercano. El estado de todo lo que se vislumbra es desapacible y hasta cómicamente triste... las parejas de mayores se agarran con fuerza, los barcos amarrados blandean mareantes y los cormoranes han desaparecido de las cuerdas. El viento toma partido, te empuja y te frena según vas o vienes, el sol llega a golpes, calles vacías, la razón te manda a casa, pero uno se resiste, viento…

dimecres, 16 de març de 2016

Los maestros de siempre

A los maestros nos gusta presumir de que sabemos un poco de todo, sobretodo a los antiguos, que no teníamos especialidad y éramos una especie de diccionario de cultura general al alcance de los alumnos y también de la sociedad en general, que igual te idolatraba que te tomaba por el pito del sereno. El maestro ducho, experimentado, curtido y, pese a no ser veleta, aireado por todos los Alisios, mira de reojo a cuantos le creen solución, y piensa que, como máximo, les mostrará el camino para llegar a la verdad a través del muy decente sendero del esfuerzo…

Vamos de la mano

Hoy me llevaré tus ojos de paseo,
y algunas cosas las veré con ellos,
visión lúcida y rica en matices.
Y posiblemente me llegue tu aliento,
que se te escapa por la sonrisa
que siempre me regalas plácida.
Es como estar contigo,
viajar con tu compañía,
participando de todo,
gozando de nuestra afinidad,
que parece salida de unas hadas sin cuento.
Tú en la escuela, pero yo paseo contigo...
y te hablo y respondes, y vamos de la mano,
despacio, a cuatro ojos, con tino…

El jefe de patrulla

Recuerdo que de niño, una vez, era el jefe de una patrulla que iba a asaltar a unos enemigos que vivían dos calles más arriba. Mi padre me miraba, con mi pistola vaquera de plástico en una cartuchera, a nivel de la rodilla, y un sombrero de paja parecido a los del oeste. A una señal mía, una especie de sonido gutural, agudo, se presentaron mis amigos, también vestidos para la ocasión, ante el supuesto asombro de mi padre que no pudo resistirse a dar consejos de prudencia, en plena sonrisa cómplice…

dimarts, 15 de març de 2016

Los señores mayores

Hoy he caminado por el río, la ruta de los puentes, y pese al viento, siempre molesto, me he sentido bien, y casi llego al Puente del Diablo. Me he cruzado con algún señor mayor... los señores mayores, siempre me parecen más mayores que yo, y es que ante el espejo soy muy generoso… Los señores de frente surcada y blanqueados de barba y pelo, el que tiene, siempre saludan cortésmente, educadamente, no así algunos jóvenes, que pasan de largo, he incluso toman el saludo como una forma de provocación... ¿qué cosas, no?

Al llegar a casa...

A veces me pasa que voy andando por la calle,
sin ver a nadie, sin saber por qué calle transito,
absorto, pasmado, ido del tiempo y del lugar,
para volar al país que se dignifica con tu existencia.
Es como aquel alumno que se va voluntario...
al rincón de pensar, yo me voy por los espacios,
siempre vacíos en sus tránsitos habituales,
y allí resuelvo, o lo intento, y busco los caminos,
siempre surcando las alturas que me acercan a ti.
Mis anhelos acaban en sonrisa, luego...
al llegar a casa puede ser otra historia, o más bien no.