dissabte, 15 de juliol de 2017

Extremadura

Siempre nos hacía mucha ilusión y, por fin, lo hemos conseguido. Hemos visitado Mérida y Cáceres que son preciosas y llenas de historia, sobretodo sus partes antiguas. Pero de momento déjenme que les hable de los campos de girasoles, que gritan amarillos como hermosos soles que embellecen el paisaje. Y qué les cuento de los inmensos campos de maíz, con sus banderitas al sol... Pero lo que me ha llegado al alma son los arrozales, a mi que soy del Delta del Ebro me emocionan, y sólo me falta la proximidad del mar, para sentirme en el paraíso…

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