divendres, 29 de setembre del 2017

Dormir

Un placer reparador y reconfortante, sobretodo cuando llegas a casa, cansado y con el deber cumplido, o al menos, habiéndolo intentado. Aquello que llaman la conciencia tranquila o el estar en paz con uno mismo… Ahora, ya jubilado, experimento la buena sensación de no poner el despertador, y el cuerpo lo agradece y se despierta complacido. Dormir bien, para despertarte con ganas de enriquecer el paisaje…

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