dijous, 15 d’octubre del 2015

Comida casera

Pueblos de alta montaña, bellísimos,
casas de piedra y techos de pizarra,
con pendientes porque nieva mucho.
Un restaurante, comida casera, anuncian...
y a mi me suena a "escudella catalana"
y a setas, y a "mel i mató",
y embutidos y quesos de ensueño.
Entramos, es amplio y limpio,
y la gente es amable,
más allá de lo profesional,
sin llegar a empalagar...
Reparo en una jaula con dos canarios,
uno gorjea trinos de gran belleza,
el otro parece aplaudir moviendo sus alas.
Comemos, bucólicamente bien,
con una gran paz y...
una comida sana y deliciosa.

dimecres, 14 d’octubre del 2015

Un futuro en verde

Hoy me esconderé en la maleza de los inhibidos,
y dormiré en el sueño profundo
del que no quiere saber nada de los que circulan...
con las pilas consabidas y eternas.
Hoy me daré fiesta de la muchedumbre,
y saldré por la otra parte del bosque,
donde mis soledades campen en respiro,
buscando las finas hierbas de los otros destinos.
Hoy, si me buscáis, estaré conmigo,
delante de un café sin copa y de una silla vacía,
que iré llenando a golpes de ingenio.
Después, vuelvo y les llamo...
y hablamos de un mejor futuro en verde.

En el patio de la escuela...

En el patio de la escuela vecina, bullicio, como siempre, a mi me suena a gloria, como los pitos a Piqué, pero eso es otra historia que explica las miserias humana. Una maestra de pelo oxigenado, hace un aparte con una alumna, debe ser de sexto, aquella edad en la que ingenuamente quieres ser mayor. La maestra gesticula suavemente, la niña parece asumir los consejos, y yo reverencio la labor del buen docente comprometido y entregado. Mientras, una niña de primero, con rizos y ojos de gatita, se come un plátano, y en el campo de fútbol, el extremo ha marcado gol, y todos se lo comen y lo estrujan…

Todo se serena

No decido, no controlo, no dispongo,
mi corazón se acelera solo, se descontrola,
da saltos mortales por la intemperie,
captando los aromas que intuye son tuyos.
Del ascensor sale un aire fresco de juventud,
huele a perfume de niña mujer, a jabón y ducha.
Mi alma se desconsuela al oír...
el retumbar de los tambores,
mi pobre corazón se precipita solo
y te busca por todas las esquinas,
y al no verte, te sueña y te inventa,
y en la mente se graba la escena del encuentro,
y, de repente, todo se serena, hasta el alma…

dimarts, 13 d’octubre del 2015

Sagrada familia

Niña y madre,
la niña es una miniatura
de la madre...
en movimiento,
en sonrisa,
en mirada,
en ademanes varios.
Se acerca el padre,
de brazos abiertos,
la niña se suelta
y corre a su encuentro.
La niña es una miniatura
del padre y de la madre...
Sagrada Familia…

El amanecer de los apetitos

Te veo conjuntada con la arboleda,
naranjos en flor, blancos azahares.
Alguna intromisión de un cerezo,
que no perturba ni los blancos ni los aromas.
Un jazmín que sabe a otoño,
y huele a señora y, en un rincón,
unas granadas que colorean y anuncian...
la dulzura de sus granos tan carnosos.
Por qué será que siempre te veo
sumando naturaleza por un jardín
que se escapó de un monte perdido,
y se deja acariciar por tu sonrisa...
Te dejas ver con la primera flor de la fruta nueva,
y eres amanecer de todos los apetitos…

¿Mean?

Primeros días de clase,
nos conocemos poco,
doy mi mejor explicación,
una de aquellas de reserva,
para momentos ocasionales...
¿Me han entendido?
Sí que “mean”, entendido,
sí que “mean”... entendido.
Algún lúcido muestra
su primera sonrisa cómplice,
y, en unos minutos, estalla...
la risa grupal en progresión.
Pues no es tan serio como decían,
oí comentar por el patio,
entre sonrisas…

dilluns, 12 d’octubre del 2015

Todo no es tan relativo...

Ahora, que ya estoy jubilado,
y que el tiempo se muestra generoso conmigo,
y dentro de un desorden, más o menos ordenado,
puedo hacer lo que me da la real gana.
Hago lo que me apetece...
y juego con las palabras y los pensamientos
y, a veces, hasta me pongo serio,
y, otras, hago virguerias con el mando de la tele,
regalándome ausencias altamente reconfortantes.
También me río de mi sombra, y con la de los demás,
y puedo dormir de tres a cinco, alguna vez,
o ir a ver el patio de los niños,
y recuperar otras actividades diferentes después,
porque... llega un tiempo en que todo no es tan relativo.

Esperar el día

Cabalgo por la noche oscura
buscando las luces escondidas,
tras apenas una puerta pequeña,
con anuncio intermitente,
entro y veo un sector activo...
que empieza el día de la noche,
con todo despierto menos el alma,
que duerme mecida...
por las ondulaciones del neón interminable
de aquel mundo tan aparte, tan activo.
Salgo rápido del entorno,
con mi nave de cabalgar las noches,
y regreso a la noche sin día,
y, a éste, lo espero contigo, despierto,
contento, ufano, dichoso, de feliz regreso.

Oigo músicas del Delta del Ebro

Cañas y más cañas, siempre enamoradas del río,
también una higuera se ha incrustado
entre las piedras de un desagüe maloliente.
Aparte el césped, más o menos bien cuidado,
para que quede bien plasmada la intrusión del hombre,
en el paisaje natural de la desembocadura del río Francolí,
huele un poco a cloaca, por mucho que el mar le eche una mano,
que ya no es azul, pero más limpia que la que llega.
Por la noche se escucha el graznido de los patos y el croar de las ranas.
Después del puente del ferrocarril, se forma una balsa grande,
reposo de gaviotas y palomas...
Si cierro los ojos, y oliendo diferente...
oigo músicas del Delta del Ebro.