La teva finestra és oberta,
el sol i tu ja heu sortit al carrer,
llum il·luminada, baixaré corrent
i potser encara puc veure...
l’impacte del món al teu pas,
amb el sol per company,
prop del mar, joc de blaus i de cels.
I a la nit, quan la finestra...
es tancada i el sol dorm,
penso en tu a casa teva,
y com seria amb tu a casa,
a casa nostra… com seria?
divendres, 4 de desembre del 2015
dijous, 3 de desembre del 2015
Senderos y bosques urbanos
Soy un senderista que nunca termina los senderos,
porque me quedé por los atractivos andurriales,
entretenido y extraviado por la paz...
que se descontó el tiempo de las precipitaciones.
Pues eso, lo hice, aquello de subir en un metro
y bajar en la quinta estación, o en otra, no importa,
y perderme por la calle nueva del placer desconocido.
Después, preguntando se va a Roma, o al bar de la esquina,
o al taxi que te lleva a la rutina…
Me encantan los senderos y las calles nuevas,
me encantan los bosques, incluso los urbanos...
de cada día, de cada noche…
porque me quedé por los atractivos andurriales,
entretenido y extraviado por la paz...
que se descontó el tiempo de las precipitaciones.
Pues eso, lo hice, aquello de subir en un metro
y bajar en la quinta estación, o en otra, no importa,
y perderme por la calle nueva del placer desconocido.
Después, preguntando se va a Roma, o al bar de la esquina,
o al taxi que te lleva a la rutina…
Me encantan los senderos y las calles nuevas,
me encantan los bosques, incluso los urbanos...
de cada día, de cada noche…
Platos de cuchara
Era un restaurante de lujo, fuera de mi alcance en aquel entonces. Había candelabros en todas las mesas, y servían con platos inmensos, comidas minúsculas, que no me parecían ni comida, no había cuchara, y el pan era de colores. Recuerdo que pasábamos de largo, sin mucho suspiro, porque nuestras madres, para las fiestas navideñas, siempre criaban unos pollos de corral. Aún huelo el aroma de la sopa y todos los platos de cuchara que, con productos naturales, se hacían en nuestras casas…
Mis brazos no apresan
Levantó los brazos como si quisiera atrapar el aire,
pero no, no quería volar, no podía volar,
estaba presa de mi abrazo sugerido en futuros inmediatos.
Planeó a mi altura, la agarré con tino, la besé con mimo…
Y dejó de abrazar al aire, y se fundió la distancia y aterrizó en beso,
y del beso, a la mano y al sendero, y al árbol y al nido contigo.
Todo empezó en lo que parecía un vuelo, para atrapar el aire,
y acabó presa de mis brazos que no apresan,
como mucho acarician, diría…
dimecres, 2 de desembre del 2015
Te lo comes o ayunas
Salió de un amago de encubrimiento,
de un descosido de la sinrazón perpetua,
de un conato de suspiro controlado a distancia.
Salió de un tormentoso amanecer
con aparato eléctrico y sonoro, sonoro y eléctrico.
Se presenció ambigua como la niebla,
como la luna en la noche sin nubes,
como el viento que no juega con las hojas,
como la lluvia que no riega y humedece el alma en vilo.
Entre inesperada y oportuna, entre inoportuna y esperada,
así con los tintes de la vida, lo tomas o lo dejas,
o lo contemplas y, luego, te lo comes con patatas,
o, si lo prefieres, ayunas y tal…
de un descosido de la sinrazón perpetua,
de un conato de suspiro controlado a distancia.
Salió de un tormentoso amanecer
con aparato eléctrico y sonoro, sonoro y eléctrico.
Se presenció ambigua como la niebla,
como la luna en la noche sin nubes,
como el viento que no juega con las hojas,
como la lluvia que no riega y humedece el alma en vilo.
Entre inesperada y oportuna, entre inoportuna y esperada,
así con los tintes de la vida, lo tomas o lo dejas,
o lo contemplas y, luego, te lo comes con patatas,
o, si lo prefieres, ayunas y tal…
Una delicia de deriva
Mi barquita va por el río ancho y tranquilo,
cada vez con menos remos, cada vez con más timón.
Entra sin querer queriendo en el mar de las dudas,
y allá, sin remos ni timón, va a la deriva,
a merced de las olas que tienen encanto de sirena,
el sol hace el resto y en pleno alucine...
te contemplas la vida, lo que fue, lo que es,
lo que pudo haber sido, de mejor o peor.
Nuestras vidas son los ríos que van a dar al mar,
que es el morir, diría Jorge Manrique...
en sus Coplas a la muerte de su padre.
Mi barquita, poco a poco, sin prisa, pero sin pausa,
está en el río, cerca de la desembocadura,
de momento, sin entrar en el mar,
en una delicia de deriva… de momento, claro.
cada vez con menos remos, cada vez con más timón.
Entra sin querer queriendo en el mar de las dudas,
y allá, sin remos ni timón, va a la deriva,
a merced de las olas que tienen encanto de sirena,
el sol hace el resto y en pleno alucine...
te contemplas la vida, lo que fue, lo que es,
lo que pudo haber sido, de mejor o peor.
Nuestras vidas son los ríos que van a dar al mar,
que es el morir, diría Jorge Manrique...
en sus Coplas a la muerte de su padre.
Mi barquita, poco a poco, sin prisa, pero sin pausa,
está en el río, cerca de la desembocadura,
de momento, sin entrar en el mar,
en una delicia de deriva… de momento, claro.
Com un arbre nu
Com un arbre nu,
com dibuix fet al vent,
com un arbre nu,
jo l’ocell.
Com del mar un port,
món silent,
cau d’amor,
com del mar un port,
jo, el baixell.
L’infinit tot d’un cop
i el silenci absolut.
Som el món sencer
i també el no-res.
Tanca els ulls: som el cos.
Som la llum del sol,
de la nit la foscor.
Com un llibre blanc,
jo, aquell mot.
Com una cançó,
joc del so,
joc del to.
Com una cançó,
jo, l’acord.
Poemes i Cançons
Lluís Llach
com dibuix fet al vent,
com un arbre nu,
jo l’ocell.
Com del mar un port,
món silent,
cau d’amor,
com del mar un port,
jo, el baixell.
L’infinit tot d’un cop
i el silenci absolut.
Som el món sencer
i també el no-res.
Tanca els ulls: som el cos.
Som la llum del sol,
de la nit la foscor.
Com un llibre blanc,
jo, aquell mot.
Com una cançó,
joc del so,
joc del to.
Com una cançó,
jo, l’acord.
Poemes i Cançons
Lluís Llach
Los sueños del buen amor
De ser flor serias una rosa blanca,
con cristalino rocío de amanecer,
y a veces de color de rosa...
que promete rojos intensos
de belleza y placer.
Si fueras un poema serías de un anónimo,
porque nadie firmó la poesía
que atesoran tus cadencias.
Si fueras un suspiro tendrías...
música de acordes
y verdades de alma noble.
Es posible que seas la musa
que habita en el bosque con rosas,
poemas, suspiros, silencios, duendes,
hadas y príncipes encantados...
de saludarte de incógnito.
Es seguro que estás en todos los sueños...
y caprichos del buen amor…
con cristalino rocío de amanecer,
y a veces de color de rosa...
que promete rojos intensos
de belleza y placer.
Si fueras un poema serías de un anónimo,
porque nadie firmó la poesía
que atesoran tus cadencias.
Si fueras un suspiro tendrías...
música de acordes
y verdades de alma noble.
Es posible que seas la musa
que habita en el bosque con rosas,
poemas, suspiros, silencios, duendes,
hadas y príncipes encantados...
de saludarte de incógnito.
Es seguro que estás en todos los sueños...
y caprichos del buen amor…
dimarts, 1 de desembre del 2015
Lejos de mi alma...
No, nunca busqué los fríos que desprendían tu mirada,
más bien una calma que templara mis inciertos,
en aras de un propósito liberador de la más cruel de las indiferencias.
Tampoco mendigué un beneplácito, ni negocié una vía de contacto,
no, no hablé de oídas para los oídos mosca que siempre te coronan.
Sólo te observé, de cerca, cuando pude, y te vi petrificada, etiquetada,
condicionada a la orden de un diseño, a piño fijo, lejos,
muy lejos de mi alma equivocada…
Cantos de mi amada
Me gustaría expresarme
con el afecto delicado del madrigal,
y resaltar la verdad y el sentimiento
por los lindes de la más amorosa poesía.
Si, eso es, alma de poeta, trovador enamorado
que acumula versos sin buscarlos,
y cual surtidor de una fuente de energías naturales,
canta a su amada en los atardeceres rojos.
¿Y a quién no le gusta cantar en belleza de forma...
los fondos hermosos del alma?
Me gusta el afecto delicado del madrigal…
con el afecto delicado del madrigal,
y resaltar la verdad y el sentimiento
por los lindes de la más amorosa poesía.
Si, eso es, alma de poeta, trovador enamorado
que acumula versos sin buscarlos,
y cual surtidor de una fuente de energías naturales,
canta a su amada en los atardeceres rojos.
¿Y a quién no le gusta cantar en belleza de forma...
los fondos hermosos del alma?
Me gusta el afecto delicado del madrigal…
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