diumenge, 15 de novembre del 2020

El alma del poeta


En el alma del poeta siempre hay una esperanza de concordia, de afinidad, de proclama de la belleza del encanto, aquel más natural… El poeta escruta en los ojos de la buena fe, ve en los espacios vírgenes, en las sonrisas limpias del corazón, en los rocíos de las mañanas del otoño más avanzado. El poeta llora los despropósitos, se lamenta con el desamor porque la vida pierde sentido, el poeta… es un todo de emociones.

 

dissabte, 14 de novembre del 2020

Nens d'Infantil


Mare meva quina manera de xisclar… van corrent d'un lloc a un altre, i sembla que s'encomana, només cal que comenci a xisclar un i la resta competeix per veure qui el fa més agut. Recordo que uns dies abans de jubilar-me vaig voler anar a una classe de P3, vaig explicar un conte i tot anava bé fins que un nen va dir “tinc pis”... i aleshores tothom tenia pis, i volien anar tots alhora al lavabo, i el conte a ver punyetes, és clar, però s'ha de ser mestre d'Infantil per solventar aquests casos, són especials, únics.

 

Vuelo de suspiros


Capto el aroma de un suspiro, eres tú... 

y yo corro hacia las flores y ellas corren conmigo,

nos vamos como subidos en una brisa de mayo,

brisa con aroma de flores y mi suspiro...

que sueña encontrarse contigo. 

La calle vacía, vuelo de suspiros, 

vuelan alto, son de muy altos vuelos, 

les gustan las copas de los pinos, 

hay magia en el aroma de los suspiros del amor a dos. 

Capto el aroma de un suspiro enamorado, tu suspiro...

 

Guardo besos

Guardo besos en la noche...

con la luna mirando a otra parte, 

otros vespertinos con el sol de despedida, 

poniéndose colorado y jugando con las nubes.

Guardo besos matutinos que vienen con sonrisa, 

huelen a ducha y perfume, huelen a amor y café. 

Guardo besos primerizos, inexpertos, imparables, 

dados con el primer impulso del alma, 

tan maravillosa ella, tan enamorada...

 

divendres, 13 de novembre del 2020

Fils d'or

Els seus cabells al sol semblen fils d'or, té tot el blau del mar als ulls, és alta i elegant, sembla nòrdica, o almenys entraria en l'estereotip d'allò que sempre ens han venut... però no, és catalana, és filla del poble, de mare rossa i el pare també, és bonica, fa de bon mirar... Tot allò bonic reconforta com cal i si és una persona... encara més.

 

Tortugas en el mar


Me encanta, me relaja, me da paz, me extasía contemplar la belleza de una playa vacía y hacerme la ilusión que siempre es así, que siempre fue así. Veo en mi imaginación unas tortugas que vienen a depositar sus huevos y, en un más ver, veo a las crías que, torpes pero decididas, van hacia el mar. Es una delicia natural, se huele a sal marina, a yodo y a algas...

 

Puro amor

Un mar sin humanos y un bosque y un río…

Un cielo solo con luna y estrellas por la noche,

y alguna nube como vehículo de transporte

...por los sueños mágicos.

Un rosal de rosas blancas que cuidé con el alma,

para llevar a mi amada de la mano... 

por la calma del silencio de su aroma.

Una brisa suave en el color de la noche, 

un abrazo con beso largo, puro amor.

 

dijous, 12 de novembre del 2020

Torno a tancar els ulls


I, en tancar els ulls, torno a ser un nen, la mare a la cuina, el pare a la feina i jo que torno de l'escola... És hivern cru, fa fred, vaig vestit amb tot fet de la mare, tot i això tinc les mans fredes i, en arribar a casa, la mare me les posa sota els seus braços. Després ja prop del braser, vaig entrant en calor en un no res, la mare posa el dinar a la taula, el pare no trigarà perquè ja toca la sirena de la una. Bé, tots a casa, tots contents i feliços, la mare ha fet un dinar de cullera, boníssim, fa olor de bona mare...

 

El olivo

Cansado de volar, me posé en la rama de un olivo joven,

hijo de un padre centenario y de un abuelo milenario.

Estaba aposentado sobre la historia viva de un olivo, 

me mostraba, en vivos reflejos de sus hojas, 

la belleza de su simbología y productividad…

Mirado de cerca, bien regado de agua y sol, 

es una belleza poética, encantadora, como su aceite 

...que engalana todas las comidas mediterráneas.

 

Sueño que no sueño


Y quién no sueña en la rosa tempranera del jardín,

en aquel higo que se adelantó a su tiempo... 

y luce con su cristalina gotita de miel, como diría el poeta. 

Quién no se complace pensando en los aromas de montaña,

donde reinan los tomillos, los romeros, las lavandas y los pinos. 

Ya sueño que no sueño, aún queda algo de aquello…