dissabte, 14 de novembre del 2015

Buitres de discoteca

Los buitres, cual aviones de reconocimiento,
otean el horizonte, huelen la carne joven a distancia,
y se acicalan en las alturas de las cumbres con nubarrones,
para acechar en la oscuridad de las discotecas.
El neón disimulará sus edades indefinidas,
y sus actitudes de alas prepotentes harán el resto.
Son de treinta y parecen de veinte,
y ellas son de dieciocho y parecen de quince.
El experto en el acoso se muestra indiferente,
revolotea, como quien no quiere la cosa,
se viste de una dicción inexperta, una inmadurez...
se acerca, más bien se deja caer y, como no,
lo levantan las aprendices de madre,
según lo que tenían previsto los buitres.
Esto solía pasar en mis tiempos...
Me cuentan que hoy también circulan por las discotecas
alguna guapa buitre que les da dos tazas de su mismo caldo.
¡Con lo bonito que era cuando todo pasaba...
en la era y el neón era la luna!

divendres, 13 de novembre del 2015

Tu llegada en caballo blanco

Tu caballo trota,
plácido, tranquilo,
paseando tu encanto
por las laderas
con vistas al mar.
Tu pelo al viento,
inunda...
de reflejos de colores
los ambientes,
y tus ojos azul playa,
tiñen el arco iris,
de sublimes...
brillos acuosos.
Siempre soñé
con tu llegada
en caballo blanco,
por las laderas,
mirando al mar…

¿Te apetece?

Si quieres te pongo un puente...
y das descanso a tu Pegaso volador.
Y si vamos con una barca sin remos,
a merced de las aguas que no tienen destino…
podríamos vivir una vida sin tránsito,
algún siluro expectante de compañero,
y en el río, en el Ebro, claro,
en el Delta, por supuesto,
en la desembocadura, por descontado,
recibir un toque suave de mi mar amigo,
que nos manda unas olas de caricia,
y unos aromas, ya se sabe, de sol y sal divina…

El corazón de las piedras rodadas

Me imagino a la piedra incrustada en la roca,
y la veo ahora, sola, en el meandro de un río,
cerca de las aguas profundas y ahora tranquilas…
Cantos rodados que han limado asperezas,
y ahora solo aspiran a tener forma de corazón,
piedra pequeña, como dice el poeta,
pero con corazón envuelto de duras suavidades,
que el tiempo les dejó marcadas a roce lento…

dijous, 12 de novembre del 2015

Nueva plenitud

No, no me cuentes lo que dicen que te han dicho,
ya se que la vieron por los santos lugares...
donde vivió la primavera y el otoño se hizo fortaleza,
y el invierno se mostró como un hogar incandescente.
Dicen que parecía sola, andando lo andado conmigo,
y era amable con las flores y acariciaba las hojas
y el recuerdo de los besos que le llovían a ritmos progresivos.
Me personaré en la progresión de los instintos,
y todo será igual, soledad a dos, plenitud nueva, nueva plenitud…

¿Bailamos?

¿Bailamos?
Tus ojos responden,
tu nariz confirma,
¿Nos vamos?
Las hojas secas
de aquel paseo
entre árboles,
nos armonizan...
al compás de los silencios.
Nuestro banco,
escuchando el chapoteo
de la fuente de cristal,
espera ansioso,
que celebremos el encuentro,
¿Bailamos?
...lejos del baile.

¿Y a mí qué?

Y me puse el destino por montera,
y como no toreé nunca, ni sembré vientos,
me amanecieron sones de concordia...
Cada uno es dueño de sus silencios y de sus decires,
cada uno es dueño de sus respetos,
los que se gana y los que reparte...
entre los supuestos aprendices de la decencia,
que ya no es esclava de lo supuesto,
del qué dirán, de lo establecido.
Hoy circulo sin temores al dicen que se ha dicho...
¿Y a mí qué si dicen en verdad?
Y si no... será su farsa, su fracaso, su pena.

dimecres, 11 de novembre del 2015

El griterío de la inocencia

Patio vacío de niños y pelotas,
solo pisadas y restos de frenazos,
quizá el eco del grito de un gol,
que persiste en la ilusión
de algún abuelo que lo vio...
a través de las rejas del patio.
Cualquiera les hablaría
de los campos de soledad
y de los mustios collados,
como decía el poeta,
pero el campo de fútbol de un colegio
es el campo de la vida,
donde los niños respiran libertad,
y la libertad circula en niño,
cual blanca azucena en brisa atrevida.
Patio, de tu silencio, me llega el griterío...
de la inocencia, de la fe, del futuro mejor.

Cosas de mis días

Al otoño se le coló una primavera,
hace un día claro, de bello sol,
y en el estanque del final del río,
croan las ranas en festejo y festival.
Son las dos y media, se oye la música
que abre las puertas del colegio...
por la escalera los vecinos corren,
viven tan cerca que siempre tienen tiempo,
incluso de llegar tarde…
Hemos tomado café en el bar Francolí,
mientras... ha llamado nuestro hijo,
igual viene un par de días y nos vemos,
y nos comemos unas acelgas,
perdón... unas parrilladas en el Serrallo.
¿Gustan?

ONCE

La Organización Nacional de Ciegos Españoles celebra hoy un sorteo extraordinario. Los cupones son a seis euros, y los premios apetitosos, variados y con algunas buenas posibilidades. No soy yo muy aficionado a los juegos de azar, pero con la Once tengo un  cariño especial, por lo que representa su estado, y por la labor social que vienen realizando. Siempre me gusta más comprar que no que me vendan, pero en este caso me invade la simpatía y la comprensión. Y si me toca... les doy una parte, y luego me doy un garbeo con Teresa por los maravillosos pueblos catalanes…