diumenge, 3 de maig del 2015

¡Hola madre!


¡Hola madre! Hoy, como ayer y como siempre,
y en todos los siempre de pasados y futuros,
es tu día, pero yo, con perdón, no tengo un día, simplemente te recuerdo...
por tus sembrados entrañables, de bondad pura y amor sin medida.
Yo amanezco cada día siguiendo tus sendas marcadas a fuego,
imborrables, por lo profundo, por lo sensato y por lo sentido y entregado...
Me paro y huelo a camino, y oigo voces de consejo y de consenso...
Continuo y me empujas con finos toques de magia materna, fuerza y sentido,
orden, luz... y me sonríes cada logro en libertad, y alguna vez...
te pone triste mi silencio, y otras aplaudes mis verdades, aquellas que mamé de ti.

¡Hola madre! Contigo, cada día es un poema con música,
y con él fuiste dejando la vida, en trabajo y presencia, para aquel niño,
que el amor y mi padre hicieron contigo, tú le bordaste los entornos,
dejando los espacios de realidad muy penetrables,
para que siempre pudiera ver qué hay más allá de tus consejos,
y también con qué insuficiencia te quedas si no los sigues.

¡Hola madre! Estoy dando una vuelta por los pueblos pequeños del Maestrazgo,
y en cada horizonte encontrado, entre los verdes y los cielos,
te veo, y lo hago cuando se marcha la luna, y te veo ahora, aquí...
con mi hijo, tu nieto, y mi mujer, nuestro ángel...
Te veo siempre madre... aunque hoy, dicen, es tu día.

Ahoras perpétuos

No importa que el amanecer llegue tardío
si la noche tiene luna despierta, entregada...
Nunca cansa lo estático de los consensos,
porque es el descanso de los bailes
que proclamaron los cortejos efusivos...
Cuando quieras firmamos el contrato,
matamos el tiempo y abrimos ventanas...
Que entren aires nuevos de lo mismo,
que no salgan los viejos de siempre,
que se ventile todo sin mover las esencias...
Y si es de día, que no llegue la noche,
y si llueve que sea café,
y si sueñas mañanas de ahoras,
que sean ahoras perpetuos…

Trigales con amapolas

No era un disfraz ni era una pose,
más bien un atractivo natural,
un compendio de brillo candente,
llamaradas en suaves de calma,
que preludian un amago de sonrisa...
Lo normal y normativo habitual,
es que la belleza sonría,
y la sonrisa transmita belleza...
No, no, nadie puede ir por ahí,
de simpático, de gracioso en postgrado,
porque es muy triste, lamentable,
querer aparentar, sin ser, ni sentir...
Siempre proclamo un clamor,
en los aconteceres naturales,
con sonrisa de luces con sol,
en un trigal con amapolas.

La Perdición, Mala Vida

Estamos en el Maestrazgo,
el pueblo se llama Cinctorres,
y el restaurante El Faixeiro,
parece gallego, pero solo el nombre...
La gente del pueblo habla valenciano,
y a mi siempre me impresiona,
todo aquello que es auténtico...
Aquí la carne y los quesos,
son una delicia preferencial,
y a la fiesta se ha añadido,
la calidad y el nombre de los vinos...
El que bebimos se llama Perdición,
negro, de muy buen grado y sabor,
gran paladar y hermosa permanencia...
Había otro llamado Mala Vida, pero...
hasta aquí no llegamos, diría.

dissabte, 2 de maig del 2015

Por el Maestrazgo

Reaparecen los tambores, desfilan las alegrías, mis auténticos nos vamos de excursión… Teresa, Pere (nuestro hijo), y un servidor vamos por la comarca del Maestrazgo, con base en Ares, y con Morella, Catí, Benasal, Cinc Torres, Sant Mateu, etc, etc..., como lindezas locales auténticas, de bellos paisajes, y productos, de gran tradición y calidad: quesos, aceites, miel, embutidos, algún vino, e incluso el agua, dicen que tiene remedios curativo Haremos fotos. Nos vemos... paz y bien.

Violencia

Que te griten, es violencia.
Que te insulten, es violencia.
Que te controlen, es violencia.
Que te vigilen, es violencia.
Que te digan con quien puedes hablar,
y con quien no, es violencia.
Que tengan algún contacto físico contigo,
que no deseas, es violencia.
Que te sientas obligado u obligada
a realizar actos que no quieres, es violencia.
Que te hagan creer que no puedes,
que no llegas... es violencia.
¡No permitas que nadie sea violento,
o violenta contigo!

El vino se llama Poesía

Es vino y es blanco y se llama Poesía,
y uno que ya se sobra un poco de todo,
aun acaricia color y tamaño del vaso...
¡Ponme poesía Oscar!
aunque sea sin verso ni rima,
sólo que haga cercanos los silencios,
y las palabras acudan en tropel,
pulidas con dulces de acento,
y oportunas cual mieles, que endulzan
sentimientos dormidos en despensa.
¡Mira que llamarse Poesía, un vino!
Todo un acierto, una magia, y ahora...
que venga el poeta y lo beba y, después,
que le cuente y le cante a la vida…

divendres, 1 de maig del 2015

Las lisas del puerto

En un rincón del puerto, discreto, pequeño,
donde amarran algunas barquitas pesqueras,
un banco de lisas de a palmo, “pipean”,
buscando alguna burbuja, impregnada de aceite,
de algún barco mercante, quimiquero, petrolero,
gasero o container de lo más variado y sorpresivo...
buscando también alguna miga de pan,
que les llevan los jubilados y los niños...
y vienen y van y se discuten,
y hasta aparece alguna madre, un suponer,
porque impone su tamaño de cabeza y cola,
y se come las migas de un bocado...
y esto, claro, no lo hace una madre.
Las lisas del puerto, se dejan ver,
forman parte del paisaje... del puerto.

Tú, te, ti... contigo


Contigo se me desleen los ilustres,
y los deshielos se entibian raudos,
y las aceleraciones se desfrenan...
En ti se esclarecen los misterios,
y se posan los claros de la luna,
anunciando preludios de sol...
Qué lindo es verte caminar
con la lluvia, con el verano,
dando siempre vida a la aridez...
Tú eres el aliento de las rosas
y eres aroma y ambiente de sol,
pones eléctricas las sensaciones,
y derrites las dudas y proclamas...
del viento la brisa y del ser... la sal.

Feliz

Feliz como un pez que vivió en tu lágrima,
gozado de oxígenos y aromas eternos...
pez encontrado, nunca perdido,
que, cual rémora, se pegó a tu esencia
y se olvidó de los ríos y de la arena...
Feliz como la sombra de tu sombra,
que, en la noche, bendice la ausencia...
de sombras y bebe el sueño de los cercas...
Feliz como una espera a cobijo,
de una encina centenaria,
que preside un sendero solitario,
por donde, sin remedio, llegan...
tu lágrima y mi sombra, abrazando un pez,
regalado de oxígenos y esperanzas maduras…