dissabte, 15 de desembre del 2018

La playa en invierno

Ya empieza a gustarme la playa, no hay nadie,
sólo algún poeta soñador, recopilando escenas
y oliendo la gracia de la sal al sol,
algún lobo de mar con la pipa apagada y la barba blanca,
curtida en eternos lanzamientos de redes de arrastre
y muertes de la luna…
Una niña nostálgica, de más de una escena reciente,
donde se juraron amor eterno y ahora el frío los aleja,
sólo físicamente, porque el amor perdura
y se revitaliza con la música de las olas…
Ya saben, me gusta la playa de invierno, se ve vacía...
pero nunca ausente de recuerdos vividos.

divendres, 14 de desembre del 2018

Corría hacia ti


Te vi pasar por dónde solíamos pasear
nuestros mejores silencios...
Te vi pararte en nuestro rincón preferido,
con banco debajo del frondoso tilo...
Te vi soñar y abrir los ojos, como buscándome,
sin saber que yo corría, hacia ti…

Mi padre nos recitaba

Mi padre tenía una letra preciosa, era un soñador, y aunque nunca le vi escribir un poema, sí que le oí arrancarse con algunos versos que para mí continúan siendo imborrables: ”Las brisas suaves de un mayo florido, que mecen las aves canoras del nido”, creo que el poema se titulaba La Murmuración. También le recuerdo recitando una fábula: ”Por entre unas matas seguido de perros, no diré corría, volaba un conejo”... y se quedaba tan feliz él, con su buen gusto y nuestra atención total.

Una estrella rumbosa

Mis hados pueden hablarme de la noche y sus misterios,
de las sombras del día que me regala el sol...
Pueden contarme de las rosas que perduran hasta el invierno,
para dar muestra de la persistencia de la belleza clásica...
Mis hados siempre me alecciona con el recital de los rocíos
que hacen arcoíris con la luz de una estrella nueva,
que vuela, rumbosa ella, decidida, maja…

dijous, 13 de desembre del 2018

Noche màgica

Si la luna es un hermoso ojo amarillo de libertad,
hoy me lo ha guiñado cómplice...
me ha dicho que puedo salir a tu encuentro,
que se esconderá en el momento del beso
para que aparezcan las luces de siempre,
como si se presentase la auténtica Navidad,
cargada de amor y de verdad genial…
Y en una generosa sombra, regalo de la luna,
el beso interminable, en una noche con magia...

Se está tan bien...

No tengas prisa amanecer
que la leña huele a romero
y el fuego alimenta de placer.
Un vino tinto y tu mano abierta,
y una música que narra suave
los suspiros en vuelo
de nuestras mariposas felices.
No corras, párate, se está tan bien…

Mi sonrisa te mira

Veo tu mirada,
suave, dulce,
café de paz,
luna de fiesta,
frío, nieve,
blanca la frescura,
bella palidez,
me sonríe el alma
y se encuentran
tu mirada...
y mi sonrisa,
tu mirada sonríe,
mi sonrisa te mira…

dimecres, 12 de desembre del 2018

Tarragona

Tarragona es mi casa de elección, de adopción... Ya en mi época de estudiante soñaba con vivir aquí, tocando mar y puerto, bosque con acueducto romano incorporado y río intermitente con la desembocadura que alberga fauna propia del Delta del Ebro. Ahora, cuando regreso de algún viaje, siento que llego a mi casa y tengo ganas de gozar del paisaje, salir a pasear por los tinglados, comer pescaditos por los restaurantes amigos, oler el bosque o, simplemente, sentarme en mi mesa, en mi silla con mis cosas...

El mes de la gran luz

Pasear por el sol, cerca del mar, observar, disfrutar, comentar... El buque escuela ya no está, el Katara persiste, parece que está a gusto, el que lleva el helicóptero incorporado también se ha ido… Pasear de la mano con mi esposa, a paso lento, tranquilo, sin prisa, y con alguna sentada en algún banco estratégico, donde se ve la inmensidad azul, y también los transeúntes que gozan del maravilloso día, pese a que ya es diciembre y promete fríos, pese a que será el mes de la gran luz…

Sólo soy un sentimiento

Si fuera un poeta del sentimiento...
te hablaría del efecto de tu ausencia,
pero, aún así, me atrevo en el decir,
la soledad rasura cualquier atisbo de ilusión,
sólo queda la fragancia del recuerdo,
aquel banco, aquel árbol,
aquella fuente que se alegraba mágica
y hacía chasquidos alegres de celebración.
Si fuera un poeta del sentimiento...
pondría música a mis lágrimas,
pero sólo soy un sentimiento
al que sólo las flores comprenden y abrazan
y lo impregnan de rocíos de aroma…